Perú: apuntes a pie de mochila (V) La montaña de los siete colores

Habíamos escogido Perú para nuestro próximo viaje. Como viejxs amigxs y simpatizantes de ASPA (Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz) pensamos en el país andino por su belleza natural y por ser un viejo objetivo de nuestro quehacer solidario desde hace años.

Mª José, Carmen y Lulú provenían del mundo de la enseñanza; Begoña, Blanca, Pepa y yo de la sanidad, y como anfitriona Amparo, nacida en Pucallpa, en la selva amazónica peruana.

El viaje tenía alicientes turísticos como Cusco y sus alrededores, pero también queríamos visitar la selva y otros lugares. En nuestra retina quedaron el Machu Pichu o el Inti Raymi, pero también la Lima de la imperceptible garua, la imponente selva o la Montaña de los Siete Colores.

Entre una cosa y otra visitamos a nuestrxs compañerxs de Guaman Poma de Cusco o lxs amigxs de la selva en rio Ucayali. Pequeños pero valiosos retazos de solidaridad.

En este recorrido estos fueron algunos apuntes a pie de mochila:

La montaña de los siete colores

Lulú, Carmen y Pepa, nuestras compañeras de viaje a Perú, nos hablaban maravilladas de su desplazamiento a la Montaña de los Siete Colores. Para  ellas el duro peaje de llegar al lugar mereció la pena. Y no solo la visión de la montaña, sino el camino hasta ella, donde la flora y la fauna peculiar de la zona causaban profunda admiración. Casi todo el recorrido lo hicieron a pie a excepción de algún tramo donde los lugareños ofertaban un burro o una mula para ayudar al fatigado viajero en el contexto de un incipiente negocio turístico. Era el 25 de junio de 2018, pero días después el diario La República daba la noticia de que ese lugar tenia los días contados pues el Gobierno peruano había hecho una concesión a la explotación minera de la montaña a la empresa Minquest Peru SAC.

La noticia cayó como un reguero de pólvora en los comuneros de la zona y hasta el Presidente Martín Vizcarra se manifestó en contra de la concesión al considerar un espacio natural intangible.

Pero el 5 de julio la empresa Minquest Peru SAC, de capital canadiense, presentó su renuncia total a la concesión, denominada “Red Beds 2” y que se encuentra ubicada entre los distritos cusqueños de Pitumarca y Cusipata, provincias de Chanchis y Quispicanchis respectivamente, quedando la solución en manos de del Ministerio de Energía y Minas (MINUM). Esta dirección será la que defina en los siguientes días el destino del atractivo lugar turístico que recibe a diario a más de mil visitantes, entre nacionales y extranjeros.

La petición de los comuneros de la zona y el sentido común es que el Ministerio de Energías y Minas bloquee el espacio para nunca jamás vuelva a ser concedido a ninguna empresa. Los dirigentes de Pitumarca insisten en estar alerta para conservar esa joya de la naturaleza, muy cerca del nevado Ausangate.

Esta preocupación de preservar la Montaña de los siete Colores (Vinicunca) la comparten también diversas ONG. Así la ONG Cooperación manifestó que lo sucedido en la Montaña de los Siete Colores no es un caso aislado, pues existen múltiples concesiones mineras que se superponen a áreas naturales protegidas, poniendo en riesgo su biodiversidad y los servicios ecosistémicos que brindan como el agua.

Basta revisar el mapa de las concesiones mineras para ver una gran cantidad de superposiciones de este tipo. La más cercana en Lima es la Nor Yauyos Cochas, y así en todo el país, como las concesiones en la cordillera de Huau Huash (Lima), el área de Conservación Regional Huaytapallana (Junín), el Santuario Nacional de Tabaconas Nambelle y las Lagunas de Alto Perú, las dos últimas en Cajamarca, el megaproyecto de la Hidrovia por los ríos Ucayali y Marañón que afectaría al Parque Natural Pacaya Samiria. Una lista que se haría interminable porque la economía extractivista a la que está abocado el país así lo demanda.

La renuncia de la empresa Minquest Perú SAC es una buena noticia, que permitirá disfrutar esta maravilla natural a propios y extraños. Seguramente nuestras compañeras de viaje lo celebrarán e invitaran a otras personas a visitar este lugar único.

Luis Pernía (Presidente de ASPA)

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