Clínica Ambiental: acompañamiento de comunidades en la recuperación del Buen Vivir

Este proyecto se encuadra dentro del programa de Voluntariado Joven Internacional del Ayuntamiento de Córdoba..

ASPA ha participado este año por primera vez en este programa municipal que consta de dos fases:

  • La selección de los proyectos a los que irán las/os jóvenes. Mediante convocatoria pública el ayuntamiento ha seleccionado 7 proyectos presentados por 6 ONGDs, entre ellos uno de ASPA
  • La selección de las/os voluntarios que han ido a los proyectos.

11021512_10152991370822034_142761280990946894_nDespués del proceso de selección que ha durado varios meses, la persona elegida para viajar al proyecto de ASPA ha sido Gema López Alba, que estará 6 meses en Ecuador.

Gema, es diplomada en Trabajo Social, posee un máster en Igualdad y Género y tiene formación en la aplicación de las nuevas tecnologías en el campo de la acción social. Ha sido voluntaria en la Cruz Roja y en varios colectivos sociales de Córdoba y Málaga. No tiene experiencia de voluntariado internacional, pero el año pasado tuvo la oportunidad de viajar a Ecuador y conocer el trabajo realizado por la Clínica Ambiental y la problemática existente en las poblaciones indígenas afectadas por las petroleras y los agroquímicos.

Intervención propuesta por ASPA

Clínica Ambiental: acompañamiento de comunidades en la recuperación del Buen Vivir

Sector

Economía solidaria, derechos humanos y salud ambiental

Localización

Provincias de Sucumbios, Orellana y Napo (Ecuador)

Socio Local:

Proyecto de Reparación Socio Ambiental – Clínica Ambiental

Duración

6 meses (16 de septiembre de 2017 a 14 de marzo de 2017)

Presupuesto

5.300,00 euros

Financiadores:

Ayuntamiento de Córdoba      5.300,00 euros

Proyecto de Reparación Socio Ambiental – Clínica Ambiental           1.200,00 dólares (valorizados)

Breve descripción de la intervención

Hace 50 años este sector de la selva amazónica (provincias de Sucumbíos y Orellana) comenzó un proceso de colonización motivado por el descubrimiento de petróleo en el subsuelo. Como consecuencia de esta actividad millares de familias de todo el país acudieron a la zona impulsadas por una política de colonización, más bien desordenada, que pronto sufrió el abandono del apoyo estatal.

13138754_1361751730629981_8351429628337481174_nLos primeros derrames petroleros significaron las primeras agresiones a los sueños buscados por la población en estas tierras y supusieron el comienzo de una larga historia de desprecios, humillaciones y destrucción del tejido social.

Estas agresiones se incrementaron a partir del año 2000 con los impactos de las aspersiones aéreas del Plan Colombia que ocasionaron situaciones de hambruna, desnutrición y pérdida del tejido social por el alto nivel de desplazamientos internos y migraciones. En la aledaña provincia de Napo fue el impulso de la agroindustria la que en territorios indígenas supuso un fuerte impacto a la cultura, economía y modo de vida de la población. La Clínica Ambiental ha ido visibilizando muchos de esos impactos a través de estudios de Investigación y Acción Participativa (IAP) desarrollados como procesos en los que técnicos y miembros de las comunidades coordinan acciones en función de las preocupaciones que les aquejan.

La crítica situación en la Amazonía Norte, tras los años de extracción petrolera, tiene efectos sobre todos los ámbitos de la vida de la población y sobre la naturaleza. Con una de los mayores tasas de muerte por cáncer (32%) y tuberculosis en el país como consecuencia de los altos niveles de contaminación de los suelos y del agua y con un empobrecimiento generalizado de los campesinos e indígenas. La Clínica Ambiental, junto con el CEAS (Centro de Estudios y Asesoría en Salud) realizó un estudio sobre el agua que consumía la población en el campo petrolero Libertador, encontrando niveles de sustancias tóxicas cancerígenas HAP’S (Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos) que en más del 95% de las muestras incumplían la norma ecuatoriana. La denuncia ante la Defensoría del Pueblo de estos hechos motivó una reciente resolución que está en ejecución.

Estos niveles de contaminación no solo afectan a la calidad de los productos agrícolas, sino también a la cantidad de los mismos. Los suelos tienen una creciente pérdida de fertilidad y signos evidentes de erosión ante la pérdida de cobertura vegetal. Ya hay numerosos productos que han empezado a tener una vida muy limitada o a no darse. Es el caso de la yuca, del plátano y de las papayas. Las plantas crecen, pero no fructifican y hay una falta creciente de alimentación y protección de los suelos. La Clínica Realizó un estudio en el 2008 sobre los impactos en zonas agrícolas a causa de la actividad petrolera y de los monocultivos de la palma africana.

La agricultura ha sufrido cambios drásticos. Se cultiva para conseguir dinero, desplazando el autoconsumo. Los campesinos aceptan, aunque con críticas y pesimismo, las políticas de fomento de las instituciones oficiales que promueven los monocultivos y la agroindustria, olvidándose de las formas tradicionales de cultivos, de las plantas que daban fertilidad a los mismos, e incluso de las oportunidades que brinda la selva. Para combatir esto desde hace algunos años se vienen teniendo experiencias de cultivos en agroforestería cultural donde el objetivo principal es la recuperación del suelo y las formas biodiversas de cultivos agroecológicos.

Para enfrentar esta situación se requiere de una propuesta integral de reparación, que permita de manera simultánea, desarrollar propuestas ante el Estado para frenar la contaminación e impulsar la descontaminación y, al mismo tiempo emprender acciones colectivas e incluso individuales de producción y consumo.

La Clínica Ambiental surge como esa propuesta de Reparación Integral ante los graves problemas por los que atraviesa la Amazonía Ecuatoriana. Tiene su sede principal en Lago Agrio, zona afectada por las actividades petroleras, las aspersiones aéreas del Plan Colombia, el uso indiscriminado de pesticidas en monocultivos,… y surge como una propuesta de reparación desde dentro y desde abajo, que incluya al suelo, las plantas, los animales, y el tejido social, en definitiva los socioecosistemas.

Población destinataria

Las comunidades campesinas e indígenas de las provincias de Sucumbíos, Orellana y Napo damnificadas por la actividades petroleras y afectadas por el uso de agroquímicos,

Objeto del programa de voluntariado joven internacional del Ayuntamiento de Córdoba

La finalidad del programa de Voluntariado Joven Internacional 2016 es propiciar la sensibilización y formación de jóvenes cordobeses/as en cooperación al desarrollo. Se facilitará que las personas jóvenes se acerquen al concepto y proyectos de cooperación internacional, conozcan “in situ” el desarrollo de tales acciones, experiencia que se verá ampliada y completada con la formación que se les proporcione durante todo el proceso. Este Programa también prevé su devolución a la ciudadanía cordobesa mediante la realización de una serie de actividades de sensibilización que se celebrarán en la ciudad y serán organizadas por los/as voluntarios/as a la vuelta de su experiencia de cooperación internacional.

Objetivos de la intervención:

  • Recuperar la salud personal, comunitaria y ambiental desde la recuperación del suelo, con una visión integral que incorpore a los seres humanos en su ecosistema.
  • Fortalecer la capacidad de autodeterminación de comunidades  y organizaciones  en la resistencia a proyectos  y políticas  destructivas  en el  marco del  ecologismo popular  y planteamiento de alternativas hacia el Sumak Kawsay (buen vivir).
  • Abordar la promoción de las soberanías alimentaria y energética de las comunidades.
  • Defender las sociedades sustentables y el patrimonio natural.
  • Fomentar el respeto a los derechos colectivos, ambientales y de la naturaleza.
  • Fomentar políticas y prácticas de reparación integral a nivel de comunidades.
  • Impulsar la investigación en temas de salud ambiental.
  • Asistir a organizaciones, comunidades, gobiernos locales y universidades en investigaciones y prácticas de salud ambiental.
  • Acercar a gobiernos locales e instituciones públicas a la realidad de las comunidades, para que estos puedan asumir responsabilidades  y  compromisos  con las  zonas  desde una mirada integral de gestión (ambiente, participación, etc).

Cuaderno de Gema López Alba