Nuestro caminar en Bolivia

ASPA inició su colaboración con Bolivia en 1997 apoyando la creación y crecimiento del Centro Educativo Sumaq Kawsaypaq de Sapanani (Cochabamba). En el 2000, la Comunidad de Sapanani nos propuso la realización conjunta de un proyecto de mejoramiento agrícola que se llevó a cabo consiguiendo muy buenos resultados.

En agosto de 2002, a raíz del conocimiento de la experiencia de Sapanani, los comunarios de la zona del Rio Tapacarí invitan a personas de ASPA y ADIO (Asociación por la Dignidad e Igualdad de Oportunidades) exponiéndoles la situación de la zona. Tras diversas reuniones con los dirigentes de los sindicatos, se realizan talleres profundizando en la problemática y posibilidades de acción y se inicia el “Programa de Desarrollo Integral Ribera del Río Tapacarí (DIRTA)” en los Municipios de Sipe Sipe y Tapacarí, que viene desarrollándose desde el 2005 hasta la actualidad.

De acuerdo con la petición de la población, comenzamos con proyectos productivos para garantizar a alimentación y proporcionar ingresos básicos. El proyecto “Muros de Contención y Recuperación Tierras de Cultivo” se ejecutó en 4 fases desde el año 2005 hasta el año 2009. Se construyeron muros de piedra y cemento en la ribera del río para proteger y recuperar tierras damnificadas por el caudal del río Tapacarí en la temporada de lluvias, con un resultado de 9.345 metros lineales construidos de muro nuevo y de 3.649 metros lineales de elevación, lo que implicó la recuperación de 284 hectáreas devastadas por las crecidas de los ríos y 309.75 hectáreas protegidas, posibilitando que las familias campesinas, amplíen sus áreas de cultivo aumentando significativamente sus terrenos,

consolidándolos para ser aptos para la producción agrícola, única fuente de ingreso de estas familias, obteniendo mayores beneficios económicos derivados de la comercialización de sus cosechas, al mismo tiempo que aseguran la alimentación familiar y contribuye a disminuir la emigración.

De igual forma, el Proyecto “Sistemas de Riego en Serranías Milloma” contribuyó con la habilitación de tierras dotando con riego, terrenos de cultivo en serranías y terrazas intermedias aluviales, aumentando y diversificando la producción agrícola. Con este proyecto se habilitaron 240 hectáreas de tierras con riego. Actualmente se administra 246.000 m3. de agua de manantiales, 41.500 m3. de agua acumulada de las lluvias en micropresas. 56.000 m3 de agua de Bombeo del río de Tapacarí, haciendo un total de administración de agua para riego de 343.500 m3, aguas acumuladas en pequeñas represas y estanques. Se ha instalando redes de distribución para riego por goteo y aspersión, posibilitando la restitución del ecosistema en la zona, Incrementando la producción; recuperando tierras abandonadas por efectos climáticos ante las ausencias de lluvias o en su caso de lluvias dispersas que no garantizaba la producción así mismo las precipitaciones violentas y localizadas causadas por los fenómenos de la niña, niño, deterioro del suelo y subutilización de recursos hídricos.

Este proyecto mejorado, se está replicando actualmente en las Comunidades perteneciente al Municipio de Tapacarí. Recientemente ha finalizado el proyecto “Construcción de 4 sistemas de riego para garantizar la soberanía alimentaria en comunidades indígenas de la serranía de Tapacarí”.

En el área de la salud, se ha construido y equipado un centro de salud y se continúa apoyando con la financiación del personal sanitario junto a la Alcaldía de Sipe Sipe. Se trabaja en educación sanitaria permanente a la población de la zona, mediante prestación de servicios, aplicación de programas nacionales, prevención y promoción de enfermedades por medio de talleres educativos a niños y adultos de las comunidades y todas las necesidades de salud de la zona.

Por el contacto directo del personal sanitario con la población de la zona conocimos los problemas existentes en relación a la enfermedad del chagas y la falta de atención a esta enfermedad debido a la imposibilidad de las instituciones públicas de llegar a todo el territorio nacional. Por otro lado, la población de la zona carece de recursos para realizarse las pruebas, pagar los medicamentos, mejorar sus viviendas e, incluso, carecen de la información sobre los síntomas y posibilidades de tratamiento. Los datos de la incidencia de la enfermedad en la población eran alarmantes. Es así como surgieron los proyectos de Ayuda Humanitaria “Atención integral para la lucha contra la enfermedad de Chagas en la ribera del río Tapacarí”. Actualmente está en ejecución la segunda fase.

La enfermedad del Chagas o Tripanosomiasis americana, es una enfermedad parasitaria causada por el Trypanosoma cruzi y transmitida principalmente por insectos triatominos (vinchuca), endémica en 21 países latinoamericanos y registrándose casos también en Europa, Estados Unidos y Japón, debido a los movimientos migratorios. Se trata de una enfermedad asociada a la exclusión socioeconómica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que hay una incidencia anual de 41.000 casos en América Latina, y estima que la enfermedad de Chagas afecta aproximadamente a 8 millones de personas y provoca en promedio cada año cerca de 12.000 muertes. Su transmisión es fundamentalmente vectorial, transfusional y congénita, y ocasiona graves complicaciones cardíacas y gastrointestinales; asintomáticas incluso por décadas.

Los proyectos contemplan principalmente: el diagnostico y tratamiento de la enfermedad; la realización de un plan de difusión para la prevención y tratamiento del Chagas utilizando técnicas y herramientas “Información, Educación y Capacitación” (IEC); y el mejoramiento de las condiciones de habitabilidad de las viviendas y zonas circundantes, ya que uno de los factores que más contribuye a la presencia del vector

En la segunda fase, desde la experiencia adquirida, identificamos que, además de continuar con las actividades previstas para hacerla extensible a la totalidad de la población, era necesario fortalecer el rol de las mujeres, muy vinculado al cuidado de la salud de las familias y continuar incidiendo en la promoción de hábitos saludables.

En el área educativa, se han construido dos centros educativos de primaria y un centro de secundaria en la zona. La atención educativa, no sólo de los Centros construidos sino de toda la zona, se está complementando con el Centro de Recursos y apoyo Psicopedagógico con la elaboración de materiales didácticos adecuados a la población (valorización de la cultura andina y el quechua), formación del profesorado y atención psicopedagógica al alumnado.

En 2014 se ejecuta el proyecto “Acceso a servicios de educación y salud, comercialización y fortalecimiento intercomunitario con la mejora de las redes de comunicación viarias”. Se construye un puente peatonal en Chulpa Mayu, cerca del centro de Salud y la Escuela Benigno Bazualdo, con el objetivo de que las comunidades de la Ribera del Río Tapacarí tengan garantizados el acceso permanente a servicios de salud, educación y mercados locales. Hasta entonces en los meses de lluvias no se podía acceder debido a las crecidas del Rio Tapacarí.

Todos estos proyectos han ido acompañados de una labor de fortalecimiento comunitario y de capacitaciones en cuestiones de gestión, salud y educación, que se continúa realizando.

Es de destacar el empoderamiento de las mujeres en este período a quienes se ha acompañado en la conformación de organizaciones propias y en su incorporación a los órganos de gestión de las Comunidades (Sindicatos agrarios y Subcentrales) en sinergia con las políticas del país.

Otra de las zonas en la que trabajamos es el Municipio de Sicaya, también en el Departamento de Cochabamba. En 2009 se inició la colaboración con INDICEP (Instituto de Investigación Cultural para la Educación Popular) en esta zona.

Hasta el momento se han realizado dos fases del proyecto denominado “Mejoramiento de la participación social y de la estructura productiva del municipio de Sicaya” y en breve se iniciará la 3ª Fase, que completará las actuaciones en todas las Comunidades con conforman el Municipio de Sicaya. El proyecto tiene como objetivo promover la participación social organizada de la población indígena quechua del municipio de Sicaya, con preeminencia de las mujeres, para acrecentar el ejercicio de su ciudadanía; así como la generación de nuevos conocimientos, el manejo de técnicas agrícolas más eficientes y el mejoramiento de la infraestructura productiva. Además, el desarrollo de procesos de formación para autoridades, personal técnico, y líderes y lideresas campesinas en temáticas que permita mejorar la planificación y gestión municipal.

En 2010/12 retomamos el trabajo con las Comunidades de Sapanani, realizándose el proyecto Mejoramiento Agrícola Integral Sapanani – MAIS, que por su envergadura se ejecutó en dos fases. Este proyecto pretendía mejorar la calidad de vida de la población al incrementar sus ingresos a través de la implementación de infraestructura de riego, asegurar el abastecimiento de agua en las lagunas, fortalecer su estructura organizacional mediante unidades de análisis técnico que sea administrado por la población beneficiaria y la incorporación de las mujeres en la cadena productiva. Los resultados han sido espectaculares: se realiza la implementación de una red de tuberías que conduce agua para el riego desde las lagunas existentes hasta las áreas de cultivo. Se mejoran los sistemas de alimentación, se construyen obras complementarias y se implementan los reservorios. Se pasa de 1.031.656,80 m3 de agua disponible en las lagunas a 2.043.360,00 m3, aumentando en un 98 % la capacidad de almacenaje. Al contar con una mayor cantidad de agua se pueden habilitar nuevos terrenos de cultivo para el riego pasando de las 69 has. existentes a 284 Has. Este incremento va acompañado de la capacitación de la población en el uso adecuado del agua, diversificación productiva, comercialización y reforestación.

En 2015 volvió a contactar con nosotros la Subcentral Sapanani, que agrupa a las 9 Comunidades quechua de la zona, ya que meses después de concluido el último proyecto decidieron vender la maquinaria que les había sido transferida y, junto con una aportación monetaria de todas las familia, compraron un terreno en el centro de Cochabamba (comentar que Sapanani se encuentra a unos 45 minutos en coche de la ciudad y con una diferencia de altura de 1000-1500 metros). Han establecido un mercado rudimentario para que las mujeres, que son las que realizan esas tareas, puedan comercializar los productos sin que los comerciantes de la ciudad las “maltraten” y expulsen, y consigan mejores precios por sus productos. Es un mercado directo producción-consumo. Ahora nos piden apoyo para construir un mercado moderno, con proyección de futuro, para vender productos de las comunidades directamente, productos sanos. Piden también apoyo en la diversificación de la producción (que ya han iniciado) y en comercialización.

Finalmente decir que formamos parte de la Coordinadora de ONGD Españolas en Bolivia (COEB), en la que hemos ocupado puestos de responsabilidad en los órganos de coordinación entre 2009 y 2013.

En 2016 se firmó un Acuerdo Marco de Cooperación entre ASPA y el Gobierno Boliviano hasta 2021, para seguir trabajando en el país. Estamos en trámites de registro ce ASPA en el Registro Único de ONG.

La financiación de los proyectos realizados proviene de la solidaridad de andaluzas y andaluces a través de los fondos públicos de la Junta de Andalucía, Diputaciones y Ayuntamientos de Málaga, Granada y Córdoba, así como de las aportaciones solidarias a ASPA.

Vídeos del trabajo realizado en Bolivia: