Israel

Mapeo de los pueblos palestinos borrados y reemplazados por ciudades judías

Es probable que los inmigrantes que vienen a Israel ignoren el nombre de “Mlabes”, pero los israelíes están más familiarizados con él. Después de todo es el nombre de un periódico local, un joven cantante, un shawarma mixto y una división del movimiento de los exploradores israelíes.

Sin embargo todo esto tiene algo en común: los distintos significados están asociados con la ciudad de Petah Tikva, al noreste de Tel Aviv. De acuerdo con la página web del archivo de la ciudad de Petah Tikva, Mlabes era el nombre de un pueblo que existía mucho antes del establecimiento de la ciudad. Aparece en un mapa elaborado por el ejército invasor de Napoleón alrededor de 1799. Hay evidencia arqueológica de colonización en el mismo lugar durante la época bizantina, así como por los cruzados. Una canción famosa del icónico cantante israelí Arik Einstein menciona que el pueblo fue visitado por los pioneros sionistas en 1878.

De acuerdo con la canción no había pájaros que cantaban en este pantano, pero los pioneros perseveraron y fundaron Petah Tikva, la primera moshava (en hebreo “colonia”) sionista. ¿Y Mlabes? El citado archivo dice que los propietarios querían deshacerse del lugar debido a las malas condiciones climáticas, inundaciones y pantanos. Lo vendieron, dice el sitio, y luego Mlabes desaparece de la narración.

Un avance rápido hasta enero de 2017. En 1956 se estableció el pueblo beduino de Um el-Hiran, al este de Beer Sheva, después de que sus habitantes fueran desplazados de sus tierras originales por el Gobierno militar israelí. Ahora Israel está una vez más tratando de desplazarlos con el fin de reemplazar a su pueblo por una población judía. La policía llegó al pueblo totalmente armada, disparó al amado profesor de matemáticas del pueblo Yacoub Abu al-Qi’an porque, según los informes, trató de rescatar sus pertenencias personales de su casa a punto de ser demolida. Al-Qi’an, aparentemente, perdió el control del coche después de que le llegaron los disparos, golpeando a un policía. Tanto el agente de policía como al-Qi’an murieron, este último después de que le negasen tratamiento médico.

¿Qué tienen en común Mlabes en 1878 y Umm el-Hiran en 2017? Ambos son parte de un proceso gradual, a largo plazo, de la sustitución de las localidades palestinas por las designadas para judíos, todo ello dentro del marco del sionismo. Gracias a las actividades de la ONG israelí Zochrot -que se esfuerza por aumentar la conciencia de la Nakba- los israelíes son algo más conscientes hoy de una parte clave de este proceso que se produjo durante la guerra de 1948. Sin embargo hay una tendencia a ver la Nakba como una “catástrofe” aislada nacida de la guerra, de modo que el proceso de despojo a largo plazo se oscurece. Incluso Palestine Remembered -un sitio web que ofrece detalles de las ciudades palestinas, pueblos y aldeas que limpiaron de sus habitantes árabes – se centra casi exclusivamente en las localidades destruidas en 1948.

Un nuevo mapa, confeccionado por la ONG israelí “Des-colonizar”, pretende llenar ese vacío. Continuar leyendo

30 de marzo: Día de la Tierra Palestina

¿Por qué se oculta la deforestación que los sionistas y sus colonos hacen en su ocupación de Palestina?. El 30 de marzo es el Día de la Tierra Palestina. El pueblo palestino se encuentra en lucha contra la colonización sionista.

olivo3“Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.

Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa

revela insensivilidad. El que ríe

es que no ha oído aun la noticia terrible,

aun no le ha llegado.

¡Qué tiempos estos en que

hablar sobre árboles es casi un crimen

porque supone callar sobre tantas alevosías!”

(“A los hombres futuros.” Autor: Bertolt Brecht).

El 30 de marzo se celebra en Palestina “El Día de la Tierra”. Era 1976, la resistencia palestina convocó para ese día una huelga general contra el ocupante israelí, que desde aquella fecha de la partición del territorio palestino había ido expulsando a la población nativa y robando más y más territorio. El ejército israelí intervino asesinando a 7 jóvenes huelguistas, desde entonces se conmemora ese día en el que la Resistencia movilizó a toda la población contra el colonialismo. La Resolución 242 de Naciones Unidas exige a Israel la vuelta a las fronteras de 1967. Tribunales Internacionales, Organismos de Derechos Humanos, Gobiernos, Convenciones de Ginebra, movilizaciones en todo el mundo, denuncian y condenan a Israel. Hoy la inmensa mayoría de los gobiernos del mundo entero reconocen a Palestina como Estado. Pero el colonialismo israelí, alimentado por el gobierno de EEUU, se da tanta prisa como puede en destrozar su raíz para que se ahogue. Continuar leyendo

Un año desde la masacre de Israel contra Gaza y diez años desde el lanzamiento de la campaña BDS

Hace un año, el 9 de julio de 2014 Israel inició uno de sus ataques más brutales contra la población de Gaza. Durante 55 días continuos bombardeos e inclusiones terrestres dirigidos a zonas civiles arrasaron Gaza, destruyendo infraestructuras, como viviendas, hospitales y escuelas, asesinaron a más de 2.200 personas, entre ellas 551 menores, y dejaron más de 10.000 heridos. Un año después, el bloqueo ilegal e inhumano que Israel impone a la población gazatí ha impedido su resconstrucción, así como la provisión de materiales e instrumentos de primera necesidad.

CARTEL BDS GAZA 10 AÑOS_web-01El informe de la comisión de investigación de la ONU, detalla las continuas violaciones del derecho internacional por parte de Israel, revelando lo que es imposible ocultar, que Israel ha cometido y comete crímenes de guerra.

Sin embargo, la complacencia de la comunidad internacional con los crímenes israelíes hacen prever que, tal y como ocurrió con el informe Goldstone y los informes de los relatores de la ONU, lleva camino de ser ignorado y olvidado en algún cajón mientras las violaciones a los derechos del pueblo palestino continuan.

Del mismo modo, el 9 de julio de 2004, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) publicó sus conclusiones sobre la construcción del muro. En ellas la Corte estipulaba que la construcción del muro y el sistema de asentamientos adyacente es ilegal, contraria a derecho internacional. Según la CIJ Israel debe detener inmediatamente la construcción del muro, desmantelar los tramos ya construidos y reparar los daños causados. Así mismo, la CIJ subrayó que “cualquier Estado” que sea Alta Parte Contratante de los Convenios de Ginebra “tiene la obligación de asegurar que se cumplan las exigencias de los instrumentos en cuestión” y que “la ONU, y especialmente la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, deben estudiar qué otras medidas son necesarias para poner fin a la situación ilegal que se produce como consecuencia de la construcción del muro.

Sin embargo, han pasado 11 años desde esta decisión y vemos como el muro y los asentamientos siguen creciendo, pero Israel continua sin sufrir ni la mas mínima sanción.

Ante esta situación de impunidad, hace diez años, el 9 de Julio de 2005, más de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina lanzaron el llamamiento a unirse a la campaña por el Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra el Estado sionista de Israel hasta que ponga fin a la ocupación y el sistema de Apartheid y se cumpla el derecho de retorno de las refugiadas y los refugiados palestinos. La campaña ha sido apoyada por movimientos sociales, sindicatos, ONGS, asociaciones, partidos políticos y un gran número de organizaciones y personas individuales a lo largo del mundo, logrando importantes victorias.

En el décimo aniversario del lanzamiento de la campaña, desde la Red de Solidaridad Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), reiteramos nuestro compromiso con el movimiento BDS y afirmamos tajantemente: No en nuestro nombre. Así mismo, hacemos un llamamiento a todas las personas solidarias a que participen en nuestras campañas, no comprando productos israelíes, y contribuyan de esta manera al crecimiento del movimiento BDS por los derechos del pueblo palestino. Continuar leyendo

HWC denuncia la detención de Daoud Ghoul por las fuerzas de ocupación israelíes.

Compartimos el comunicado que nos ha llegado de Health Work Committee, nuestro socio local en Palestina, denunciando la detención de nuestro compañero Daoud Ghoul por la fuerzas de ocupación israelíes. La traducción al castellano no es buena pero creemos que vale la pena su urgente difusión.

10836120_10152439380032466_917642402_n-e1418117100517Las fuerzas de ocupación israelíes han detenido Daoud Ghoul,  de 32 años y residente de Silwan de  Jerusalén ocupada, después de que él fue llamado para ser interrogado por las fuerzas militares. Antes de la detención, fue emitida y presentada una orden militar contra Daoud Ghoul de para que sea deportado de la ciudad de Jerusalén. Esta orden fue seguido por otra, lo que le implica la obligación  de estar en Cisjordania. Por lo tanto, se vio obligado a permanecer en el área de 1967 durante todo el mandato de la orden.

Al final del año pasado, las fuerzas de ocupación israelíes han invadido la casa de Daoud en Ras al – Amud del barrio de Al-Ghoul. Durante su invasión, han registrado la casa como resultado un gran desorden y suciedad y fueron  confiscados de la casa  aparatos electrónicos y documentos, se le dio la orden de deportación de Jerusalén durante 10 meses; fue renovada la deportación por seis meses  mas a finales del año pasado y una nueva renovación durante otros 4 meses con el pretexto de la existencia de los archivos secretos en su contra por razones de seguridad, esta orden ha sido emitida por un jefe comandante de las fuerzas israelíes.  Por lo tanto la deportación duró un año, además  se le impidió viajar fuera del país durante un año por el Ministro israelí de Asuntos Internos.

Daoud ha sido detenido antes en las cárceles israelíes hace varios años. La Health Work Committees condena la detención de Daoud Ghoul y apela a todas  la organizaciones nacionales  e internacionales de realizar esfuerzos y denuncias  en favor de la liberación de Daoud Ghoul.

 También es importante enfatizar que la detención y deportación de Daoud Ghoul ha llevado provocar problemas psicológicos y económicos por ser apartado  de su lugar de origen y trabajo. Además de obstaculizar su capacidad para completar sus estudios de postgrado. Esto es sólo como resultado de las restricciones impuestas a los habitantes de Jerusalén, de acuerdo con las medidas sistemáticas encaminadas a desplazar a los habitantes de Jerusalén y la judaización de la ciudad.

La organización expresa su firme solidaridad con Daoud Ghoul y condena las acciones poco éticas e inhumanas sobre su persona. Esas acciones se consideran violaciones contra las convenciones y leyes internacionales, que prohíbe la deportación de la persona o confinar su / su libertad.

Por lo tanto, hacemos un llamado a nuestros amigos internacionales y personas de todas las naciones para apoyar a Daoud Ghoul y todos los prisioneros detenidos en las cárceles de la ocupación israelí y exponemos las prácticas israelíes contra ellos.

Las Fuerzas de seguridad israelíes han ordenado el cierre de la oficina de HWC en Shuafat (Jerusalén Este)

Compartimos la carta de denuncia que hemos recibido de nuestra asociación hermana en Palestina Health Work Committeesse (HWC).

Desde ASPA queremos manifestar nuestro apoyo y solidaridad a las/os compañeras/os de HWC y denunciar el cierre de su oficina en Shuafat por parte del estado ocupante de Israel. Este es un  ejemplo más de la vulneración de los derechos básicos, en este caso la salud,  que a diario sufre el Pueblo Palestino por parte del sionismo.

pic 118“Acompañados por la Policía israelí, miembros de los servicios de inteligencia del estado ocupante asaltaron la oficina de Health Work Committees en Shuafat, Jerusalén Este, y  entregaron una orden de cierre del centro durante un año.

La decisión establece que: “En virtud de la Ley de Prevención del Terrorismo de 1948 y después de la convicción de que este lugar es utilizado para actividades terroristas, decidimos cerrarla durante un año a partir de la fecha.”Vale la pena mencionar que dicha oficina es utilizada por el Programa de Salud Escolar, que lleva a cabo HWC, y proporciona servicios de salud y vacunación a estudiantes en más de 62 escuelas en Jerusalén y beneficiando a decenas de miles de estudiantes, profesores y padres.

Los policías que irrumpieron en la oficina, confiscaron todos los equipos y entregaron a la directora del Programa de Salud Escolar y a la asistente administrativa una orden para presentarse en uno de los centros de la inteligencia israelí.

El programa de salud escolar comenzó su trabajo en Jerusalén en 1990. El programa ofrece servicios de salud y actividades educativas, incluyendo revisiones médicas para la detección preventiva de enfermedades, aulas de medio ambiente para la salud y promoción de la salud a través de la educación, además de la puesta en marcha del Programa Nacional de Vacunación palestino, debido a que tanto la Autoridad Nacional Palestina como el Ministerio de Salud palestino no pueden acceder a Jerusalén Este para implementarlo en las escuelas debido a la ocupación israelí. HWC ha tomado la responsabilidad de ejercer este papel de manera patriótica y humanitaria, y continúan comprometidos con él. Continuar leyendo

Hoy se conmemora el Día de la Tierra Palestina, en toda la patria ocupada como en la diáspora, los palestinos y todos los que creen en la justicia, la libertad y los derechos humanos, conmemoramos este día, reafirmando el rechazo a las políticas de Apartheid, Limpieza Étnica y robo de tierras que Israel lleva a cabo.

Hoy se conmemora el Día de la Tierra Palestina. El 30 de marzo de 1976, la sociedad palestina convocó una huelga general en protesta por el continuo robo de sus tierras por parte del sionismo israelí. El Ejército asesinó a siete jóvenes palestinos con “ciudadanía israelí” en las manifestaciones que acompañaron esa huelga. Desde entonces, el 30 de marzo ha quedado marcado como una jornada de reivindicación de los derechos legítimos del pueblo palestino. 39 años después, la colonización de Palestina continúa. Día a día, el Estado de Israel roba tierras, expulsa de ellas a sus legítimos habitantes, construye asentamientos y transfiere allí a colonos sionistas extranjeros  recolectados de todos los rincones del mundo. Estas prácticas contravienen la legislación internacional y los Derechos Humanos y han sido condenadas por Naciones Unidas y por la gran mayoría de gobiernos del mundo, incluidos los de la Unión Europea y Estados Unidos.

olivosSin embargo, estas condenas no han sido acompañadas por sanciones efectivas, por lo que Israel continúa la colonización sin sufrir por ello ninguna consecuencia. Ya son más de medio millón los colonos que viven en los asentamientos ‘ilegales’, (TODOS los asentamientos son ILEGALES, según la legislación internacional) y el número de hectáreas robadas supera los 800.000. El robo de tierras sigue en forma acelerada y continúan las acciones de limpieza étnica de la población histórica palestina.

Las personas palestinas con ciudadanía israelí –aquellas que viven en el Estado de Israel- siguen siendo discriminadas. Hay localidades ancestrales palestinas que no son reconocidas y por ello carecen de presupuesto y otras que reciben transferencias menores a las que les corresponderían por su peso poblacional. Además, el Estado de Israel practica con estas personas una discriminación educativa y laboral que conduce a su marginalización.

Muchos de los actos, a realizar en todo el mundo, estarán relacionados con las Campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el Estado de Israel (BDS) y la Campaña Palestina para el Boicot, Académico y Cultural a Israel (PACBI). Ambas iniciativas, surgidas de la propia sociedad palestina, piden el boicot a Israel en tanto que no cumpla con la legislación internacional y con los Principios Generales de los Derechos Humanos. Continuar leyendo

Todos somos Charlie

El mundo quedó horrorizado después del brutal ataque que sufrió la revista satírica francesa Charlie Hebdo. En las columnas del New York Times, el corresponsal Steven Erlanger, presente desde hace mucho tiempo en Europa, describió de forma sobrecogedora las repercusiones inmediatas de lo que muchos describen como el “11 septiembre” francés. Fue “una jornada durante la cual se sucedieron sirenas ruidosas con los ires y venires de los helicópteros. Una jornada de frenesí mediático, de je-suis-charliecordones policiacos, de muchedumbres en pánico y de niños alejados de las escuelas por cuestiones de seguridad. Una jornada, como las dos que le siguieron, de sangre y de horror en París y sus suburbios”. El inmenso repudio mundial provocado por el atentado fue acompañado por una reflexión sobre las raíces profundas de esta barbaridad. “Muchos son los que ven en estos hechos un choque de civilizaciones”, anunciaba un título del New York Times.

Las reacciones de horror y de indignación respecto a estos crímenes son justificadas, al igual que la búsqueda de sus causas profundas, siempre y cuando guardemos en mente firmemente algunos principios. La reacción debería ser completamente independiente de la opinión que se puede tener de ese periódico y del material que produce. Los eslóganes omnipresentes de tipo “Yo soy Charlie”, no deberían indicar, ni siquiera insinuar, ninguna asociación con el periódico, al menos en el contexto de la defensa de la libertad de expresión. Deberían más bien expresar una defensa de al libertad de expresión a pesar de lo que se puede opinar acerca del contenido, y aunque éste sea calificado de hiriente o depravado.

Y esos eslóganes también deberían expresar la condena de la violencia y del terror. El dirigente del Partido de los Trabajadores de Israel y principal contrincante para las próximas elecciones, Isaac Herzog, tiene toda la razón cuando dice que “El terrorismo es terrorismo. No existen dos formas diferentes de considerarlo.” También acierta cuando dice “Todas la naciones que desean la paz y la libertad enfrentan un inmenso reto” respecto al mortífero terrorismo – si dejamos de lado su interpretación selectiva acerca de este reto. Continuar leyendo

Boletín de Sur a Sur, nº 53: Campaña Espacio Libre de Apartheid Israelí (ELAI).

ASPA se ha adherido a la Campaña Espacio libre de Apartheid Israelí (ELAI), esto supone principalmente dos obligaciones:

  • Abstenernos de comprar o vender productos procedentes del Estado israelí
  • Difundir la campaña entre nuestro voluntariado, socias/os y en las distintas actividades que realicemos. Con este fin hemos realizado el presente boletín

elai-cas¿Qué es el sello ELAI y cómo surge la campaña?

Dentro de la campaña #YoNOComproApartheid, lanzada cuando se cumplían 10 años del Dictamen del Tribunal de La Haya contra el Muro construido ilegalmente por Israel en Palestina, presentamos el sello Espacio Libre de Apartheid Israelí (ELAI).

Con ello, queremos apoyar la creación, en nuestros barrios, pueblos y ciudades, de espacios comerciales, culturales, políticos, deportivos, académicos y sociales del Estado español que se niegan a colaborar con —o apoyar por pasiva— el sistema colonial y de apartheid israelí. La ocupación de Palestina por el Estado de Israel se inició oficialmente en 1948, es decir, hace ya 66 largos y cruentos años, y constituye, por lo tanto, una de las injusticias políticas más largas de la historia.

Con este sello, que se enmarca en la campaña de solidaridad ciudadana global, no violenta y antirracista de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el Apartheid israelí, queremos crear islas de conciencia política e ir consolidando Espacios Libres de Apartheid Israelí en diferentes lugares del Estado español.

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Jerusalén Este, el olvidado polvorín palestino siempre a punto de estallar

La ciudad sagrada para las tres religiones monoteístas vive desde hace semanas uno de sus mayores niveles de militarización desde la Segunda Intifada, en el año 2000. En la Ciudad Vieja, mientras turbas de turistas peregrinan al Santo Sepulcro –católico–, al Muro de las Lamentaciones –judío–, o a la mezquita Al Aqsa –el tercer lugar sagrado para los musulmanes–, las cargas policiales contra manifestantes palestinos se suceden casi a diario. Protestan por el aumento de las restricciones para los creyentes musulmanes para acceder a la mezquita desde finales de septiembre, cuando comenzaron las principales celebraciones judías, el Yom Kippur y el Sucot. La muerte de la bebé de tres meses Haya Zisso, fruto de un atropello cometido por un palestino contra un grupo de colonos judíos que esperaba en la parada del tranvía que atraviesa Jerusalén, ha terminado de sembrar la discordia en una ciudad en permanente tensión.

“Yo no soy especialmente religioso, pero si siguen jugando con Al Aqsa, seré el primero en defenderla con mi propia vida”, nos contaba hace un par de semanas un taxista palestino mientras avanzábamos por otro de los focos conflictivos que se ha agravado en los últimos meses: los enfrentamiento entre el Ejército y grupos de jóvenes que protestan en los barrios de Jerusalén Este contra la Ocupación, la llegada contínua de nuevos colonos, el asesinato de varios adolescentes palestinos en los últimos meses y, también, el cierre de Al Aqsa… Todo ello cuando el recuerdo de los más de 2.200 palestinos asesinados este verano en Gaza -la mayoría de ellos niños, niñas y civiles- y los más de 10.000 heridos, muchos de ellos mutilados y con secuelas permanentes, sigue muy vívido en la sociedad palestina. El reciente anuncio del primer ministro, Benjamín Netanyahu de construir 1.000 viviendas en la parte oriental de la ciudad así como nuevas infraestructuras en Cisjordania, podría empeorar la situación. Continuar leyendo

Diez cartas de una profesora desde Gaza

Reproducimos diez cartas en las que Salma Ahmed Elamassie, una profesora gazatí, narra sus sentimientos, vivencias, miedos y esperanzas durante la ofensiva militar israelí Margen Protector, que se saldó con más de 2.100 muertos.

A pesar del alto el fuego indefinido, Salma Ahmed Elamassie y su familia viven con tristeza y agotamiento la reconstrucción de Gaza. “Existe en todos los habitantes la esperanza de ver una nueva Gaza sin una próxima destrucción. Creo que será muy difícil porque la destrucción ha sido enorme e Israel no respeta los acuerdos”, comenta Salma, que vive en la Franja junto a su marido y sus dos hijos de cuatro y dos años. “Hasta el momento, los materiales de construcción no han llegado”.

Ella es profesora de francés en el Instituto Francés de Gaza, en la Universidad Al-Azhar, desde 2008. No es la primera vez que Salma escribe sus vivencias durante las distintas ofensivas israelíes sobre Gaza. La primera vez que empezó a poner por escrito sus pensamientos y a explicar lo que estaba viendo fue durante la ofensiva de 2008/2009. En esa ocasión sus escritos fueron incluidos en un libro titulado Gaza, un gato en el mar. En 2012 volvió a escribir y enviar sus cartas, cuando podía, a todo aquel que quisiera saber cómo se vivían los ataques desde dentro. “Quiero criar a mis hijos en Palestina, deben saber que ésta es una causa justa y que tenemos que defenderla”, comenta la escritora, que a pesar de haber vivido varios conflictos armados insiste en reconstruir su pueblo y seguir resistiendo contra futuros ataques israelíes. Durante la Operación Margen Protector, que se ha saldado con más de 2.100 muertos, 10.000 heridos y más de 300.000 desplazados, Salma ha podido enviar, intermitentemente debido a los largos cortes en la electricidad, diez cartas narrando lo que estaba sintiendo, lo que veía con sus ojos y su lucha para mantener la cordura entre la ansiedad y el miedo.010609-em-gaz012

Cartas de Salma Ahmed Elamassie desde Gaza ​

Queridos amigos,

Hace unos días que intento escribiros. Pero cada vez me siento como una persona discapacitada, impedida para coger la pluma para iniciar un texto.

Esta vez no voy a hablar de daños, no voy a dar más cifras. Me parece inhumano dar el número de muertos o heridos: un ser humano no es un número.

Tampoco voy a comparar sus daños con los nuestros. No voy a decir que los israelíes han matado mujeres y niños, sin mencionar los hombres perdidos, como si fuese legal matar a hombres: Palestina necesita a sus hombres, mujeres, sus hijos y sus árboles.

No repetiré las historias de los salarios, la falta de electricidad y combustible o todo lo que se necesita para que una vida sea honorable, porque tenemos que vivir con dignidad y hace años que vivimos con todas estas dificultades.

Tal vez os sorprenda si os digo esta vez que siento indiferencia: ya no tengo más miedo en el corazón, ni lágrimas en los ojos, ni odio, realmente, no odio a nadie.

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