Yasunidos

Acción Ecológica opina Sobre la consulta y el derecho a la participación

La posibilidad de que mediante la consulta popular la población se pronuncie sobre dos temas ambientales, el Yasuní-ITT y la minería metálica, puede entenderse como el reconocimiento de que los problemas que afectan a la naturaleza deben ser tratados mediante el ejercicio de la democracia y no desde la postura de unos cuantos funcionarios con pretensiones de decidir sobre ella.

Muchas comunidades y pueblos afectados por actividades mineras y petroleras están resistiendo pues conocen de los problemas que conllevan estos proyectos: la contaminación del agua, los suelos, el aire, y temen por la destrucción de sus fuentes de vida. Pero sus acciones de protesta han sido respondidas con estigmatización, represión, judicialización,  con intervenciones en el tejido social mediante estrategias de división y cooptación, o mediante la invasión y ocupación de sus territorios. Una señal de buena fe en este ámbito sería culminar el proceso de amnistías e indultos a las personas criminalizadas por sus actos de protesta en defensa de los derechos.

Es así que en los espacios de la sociedad donde se defienden los territorios y la naturaleza también han surgido iniciativas propias de participación, a través de consultas comunitarias o populares. Sin embargo, no siempre la voz de los pueblos es escuchada ni respetada. Los contundentes resultados de estas consultas a favor de los derechos y de cuidar las bases materiales para la supervivencia, en varias ocasiones han sido desvergonzadamente desconocidos, rechazados y hasta respondidos con campañas de plagio y desinformación por parte del Estado. Continuar leyendo

Dialoguemos sobre la sociedad que queremos

Compartimos esta carta abierta del movimiento ecologista a la sociedad ecuatoriana que nos ha llegado de nuestra asociación hermana “Acción Ecológica”. Leyendo la carta llegamos a la conclusión de que no hay mucha diferencia entre ambos países y que bien podriamos hacer un llamamiento similar aquí.

P1310713El gobierno del Ecuador ha hecho un llamado a un diálogo nacional, un llamado que ha caído en el vacío, porque después de tantos años de autoritarismo, criminalización a la protesta social, irrespeto a los derechos individuales, colectivos y de la naturaleza, las organizaciones sociales hemos perdido la confianza en hablar, y no ser escuchadas.

Sin embargo, las organizaciones defensoras del ambiente y la naturaleza consideramos que, es indispensable establecer un diálogo entre organizaciones de la sociedad civil para que de éste surjan las demandas que deben ser asumidas por el Estado.

Un diálogo nacional debe contener temas como los modelos productivos que atentan contra la naturaleza y el ambiente y los procedimientos que se imponen en la sociedad que afectan la vida democrática e impiden la defensa de los derechos y las libertades.

Tanto el modelo agrícola como el extractivo que se están imponiendo afectan profundamente las soberanías, y condicionan el futuro del país. La agenda extractiva, que aun cuando se dice no prioritaria, en la práctica está siendo impulsada como pocas veces en a historia de nuestro país.

Una agenda hacia el Estado no puede desconocer que hay un mandato minero que nunca fue aplicado, que la manera de transitar a una economía postpetrolera, es frenando la frontera petrolera, más aún cuando hay zonas como el Yasuní en donde el costo no es solo la destrucción de la zona mas biodiversa del país y del mundo, y el exterminio de los pueblos en aislamiento voluntario.

Necesitamos reflexionar sobre lo que queremos como sociedad; sobre cómo dejar de depender de una economía rentista basada en la extracción de petróleo y minerales que provoca acumulación, despojo, destrucción de la naturaleza y violencia. Continuar leyendo