Niñas/os y jóvenes contra la enfermedad de Chagas

El 1 de febrero iniciamos el proyecto  Niñas/os y jóvenes de la ribera del Río Tapacarí agentes de cambio para el control y vigilancia de la enfermedad de Chagas. Cochabamba. Bolivia. Queremos mostrar antes de nada, nuestro agradecimiento a todas las personas e instituciones que lo harán posible: Voluntariado de ASPA (España) y personal de ADIO (nuestra contraparte local en Bolivia), por su dedicación plena a la lucha por la dignidad de las personas, y al Ayuntamiento de Córdoba (España) y su Delegación de Cooperación y Solidaridad.

11El proyecto tiene como propósito informar y capacitar a estudiantes de los ciclos primario y secundario de cinco Núcleos Educativos en la Ribera del Río Tapacarí (Ramadas, Parotani, Tapacarí, Tunas Vinto y Milloma), sobre el control y vigilancia de la enfermedad de Chagas, mal endémico en la zona, dotándolos de los conocimientos y condiciones suficientes para que se constituyan en agentes de cambio en sus familias y comunidades, difundan información e implementen estrategias que contribuyan a disminuir la presencia de factores (actitudes y hábitos) que potencian los riesgos de contraer la enfermedad en el medio ambiente donde viven.

La enfermedad de Chagas es una afección silenciosa que forma parte del grupo de enfermedades desatendidas y que afecta a los grupos socioeconómicamente más vulnerables. Es una enfermedad parasitaria que se transmite de forma vectorial el 80% de los casos por un insecto llamado vinchuca. Es la enfermedad parasitaria más mortífera de América.

Pese a que sus niveles de transmisión por el vector se han reducido en los últimos años debido a las campañas de fumigación, los datos epidemiológicos de la enfermedad de Chagas son alarmantes en el país, a ello se suma la eventualidad de la progresiva resistencia de las vinchucas a los insecticidas y el incremento de la extensión de la enfermedad a zonas de mayor altitud debido al calentamiento global por el cambio climático.

La del proyecto es una zona de montañas y valles, en alturas comprendidas entre 2.350 y 3.000 m.s.n.m.; zona carente de bosques a causa de la deforestación y las intensas sequías. Forma parte de la cuenca del río Tapacarí, que concentra grandes caudales de aguas fluviales en periodos de lluvia. La temperatura media anual es de 17,3 ºC y la precipitación media anual es de 58 mm aproximadamente. Las familias viven dispersas a lo largo de la ribera del Río Tapacarí.

La población de esta zona es de cultura andina, pueblos originarios de lengua quechua y que se dedican principalmente a la agricultura. Se estima que el proyecto puede beneficiar a 3.528 habitantes, pertenecientes a 873 familias, 1.770 hombres y 1.758 mujeres agrupadas en 22 comunidades o sindicatos agrarios.

La situación económica de las familias es mayoritariamente muy precaria, al igual que sus viviendas, lo cual favorece la propagación de las vinchucas.

 

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