“La solidaridad derriba fronteras”

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Un año más Córdoba Solidaria, de la que formamos parte, celebra la Feria de la Solidaridad con la idea de que la Solidaridad derriba fronteras. Los flujos migratorios internacionales se han convertido en uno de los mayores fenómenos sociales de nuestro tiempo. Pero estos movimientos tienen dos caras: la de la ciudadanía Occidental que recorre el mundo con todas las fronteras abiertas para conocer culturas, hacer negocios o turismo, y la de millones de personas que huyen de la guerra, la miseria y el hambre buscando una oportunidad de vida mejor con las fronteras de los países capitalistas cerradas.

Y es que el estilo de vida Occidental, y en especial, el modelo de desarrollo que lo sustenta, basado en principios neoliberales que inspiran las políticas de la Unión Europea y organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, es insostenible desde el punto de vista humano, social, cultural y ambiental. Un estilo basado en un modelo que garantiza el bienestar de unas pocas personas y condena a la miseria y la pobreza a muchas; un modelo que explota, desahucia, excluye, depreda, precariza… recursos naturales y humanos no puede ser defendido por quienes creemos que un mundo más justo para todas y todos es posible, siendo respetuosos con los derechos de las personas y con la vida. Desde Córdoba Solidaria nos posicionamos a favor de un modelo solidario y sustentable en el que no existan las fronteras, sino el respeto a los derechos de las personas.

Mucha de la gente que migra de su tierra es a causa de guerras y conflictos asociados al control del agua, el petróleo, el territorio y otros recursos naturales, consumidos, o más bien sobreconsumidos y sobreexplotados por las sociedades capitalistas; la Historia reciente nos ha demostrado que muchos gobiernos del mundo, especialmente de Occidente, Europa y Estados Unidos principalmente, no han tenido ningún pudor en ocasionar guerras y conflictos en diferentes partes del mundo con el fin de garantizarse el suministro de materias primas que les permitiesen mantener su estilo de vida, respondiendo así a los intereses de las grandes empresas multinacionales.

Afirmamos que la inestabilidad de Oriente Medio, y la situación de países como Siria, de los que huyen millones de personas por la guerra, es a causa de la política económica de los países capitalistas, y para colmo, cuando estas personas nos piden auxilio nuestros gobiernos se lo niegan, cerrando las fronteras europeas y lo que es peor aún sellando un Acuerdo con Turquía para devolverles a la guerra y a la miseria de su país. La Humanidad se ahoga en el mediterráneo y Europa desoye su llanto. El Gobierno de España no ha levantado la voz en contra de estas políticas y, muy al contrario, ha cerrado sus fronteras no respetando el derecho de asilo de las personas refugiadas. Desde la sociedad civil nos solidarizamos con la situación de las personas refugiadas y pedimos, nuevamente, un ¡Pasaje Seguro YA!. Esperamos que no sólo la Historia condene esta actitud de la Unión Europea, sino que sean los Tribunales Internacionales de Derechos Humanos quiénes lo hagan por no respetar el derecho humano de asilo de los miles de personas refugiadas que llegan a nuestras fronteras.

Desde la XXIV Feria de la Solidaridad de Córdoba, las organizaciones que formamos parte de la Coordinadora de Colectivos Sociales “Córdoba Solidaria” queremos reivindicar el derecho a la paz como derecho humano fundamental e instamos a la ciudadanía europea, en especial a las cordobesas y los cordobeses, a derribar fronteras con nuestra solidaridad; solidaridad que se debe reflejar en lo cotidiano, en nuestras formas de relacionarnos con los demás, respetando y acogiendo a personas de otras culturas, a través de un consumo responsable con las condiciones de vida de productores y trabajadores y con la salud del planeta, en nuestra condena pública contra aquellos que siguen defendiendo un mundo ideado para la felicidad de unos pocos y el sufrimiento de los muchos; porque en definitiva el lugar en el que nacemos no lo elegimos y, por ello, no debería ser motivo para condenarnos a la pobreza o la exclusión; debemos ser capaces de hacer realidad un mundo para ser vivido en paz, tanto para las generaciones presentes como para las futuras; derribar fronteras con nuestra solidaridad es un buen comienzo. Por eso decimos alto y claro

¡Bienvenidas personas refugiadas! Nuestros derechos son los vuestros.

 

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