Islas Encendidas: Ante la urgencia de un mundo que levanta miedos y muros, nos echamos a la mar para cambiar de rumbo

Más de 300 personas de un centenar de organizaciones y colectivos nos hemos reunido en Málaga en el encuentro Islas Encendidas para construir respuestas colectivas que pongan a las personas y el planeta en el centro

Perdida colectiva de derechos económicos, sociales y políticos, precariedad laboral y vital, leyes mordazas, auge del racismo, la xenofobia y el machismo, ascenso de la ultraderecha, violencias y destrucción medioambiental. Un futuro desolador, que ya es presente, pero ante el que no cabe dejarse paralizar por el temor, sino construir y visibilizar alternativas. Con esta premisa, se han reunido en Málaga más de 300 personas de un centenar de organizaciones y colectivos (sociales, ecologistas, feministas, por los derechos de las personas migrantes y refugiadas, ONG de desarrollo, medios de comunicación, etcétera).  

Aprender del movimiento feminista que ha conseguido en los últimos años poner la ética de los cuidados en el centro de la agenda política y social; un modelo económico que gire en torno al bienestar de las personas y el planeta; recuperar la democracia y defender el derecho a la participación ciudadana en la elaboración de políticas públicas y de propuestas económicas; reconquistar el Derecho como herramienta de protección de derechos para todas y todos; prevenir y erradicar las múltiples violencias que sufrimos; recuperar la potencialidad transformadora de lo local y cotidiano. Estas son algunas de las líneas fuerza de un marco para la acción conjunta.

El encuentro inició con una entrevista colectiva, moderada por Magda Bandera, directora de La Marea, en la que  participaron Lucrecia Sáenz Hernández, integrante del colectivo de trabajadoras del hogar Territorio Doméstico; Gilbert Jassey, vicepresidente de La Bolina, asociación granadina de personas refugiadas, migrantes y locales centrada en el desarrollo rural; Sonia Ros Muriel, miembro de la plataforma ciudadana Stop Mare Mortum;  y Paula Guerra Cáceres, presidenta de SOS Racismo-Madrid.

Yayo Herrero, integrante del think tank Foro Transiciones, cerró las jornadas a las jornadas con una intervención resumen del sentir general de las personas participantes: “Sería insensato decir que no tenemos propuestas. Tenemos propuestas, lo que no tenemos es poder. Necesitamos construir poder colectivo”.

Por último tuvo lugar la lectura de una declaración: “Nos echamos a la mar, a nuestra mar, para conectar orillas, culturas y sueños. Para acercar pueblos. Salimos de nuestras islas de luchas y privilegios, de nuestras viejas formas de hacer, para ser y fundirnos con la mar que nos une. Queremos una mar para el encuentro, no para la muerte”.

Islas Encendidas finalizó con una marcha por las calles de Málaga, bajo el lema “Paremos el naufragio de derechos”, para reclamar dignidad y justicia frente a las violencias capitalistas, patriarcales y racistas.

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