Esto también es Amazonía

Lejos de las idílicas selvas, animales salvajes y aire limpio se dan ciudades petroleras originadas por empresas como Texaco (pionera en los años 70), ahora Petroecuador o Petroamazonas, que taladran, extraen y vierten desechos de petróleo a la tierra, el agua y el aire. Estos son los pueblos petroleros para nuestro disfrute.

Esta parte de la Amazonía está cubierta de cemento desgastado por el tiempo. Es visible la dejadez de gobiernos y estados en la infraestructura de la ciudad a pesar de ser uno de los lugares donde más riqueza se genera o, mejor dicho, se exporta.

Más de 400 mecheros invaden las selvas amazónicas cuya única misión es quemar gas que no se aprovecha para volver a inyectar a los pozos y aprovechar la energía y venderla a otros países. Durante el viaje por toda la zona de Sucumbíos son visibles por carretera estos gigantes mecheros a una distancia bastante corta. En la noche estos gigantes de fuego parecen más grandes, muchos dicen que durante la noche se emite más gas y la llama es monstruosa.

Durante la extracción del petróleo hay que separar el gas, las aguas salinas y el crudo. Las aguas negras o salinas se vierten a ríos o lagos. Su concentración de sal es tal que obstruyen las tuberías y su contenido en cloruros e hidrocarburos contaminan las aguas, pescados y mariscos. El gas es quemado a través de estos mecheros y así, una vez que el gas y el agua sobrante se separa, el crudo se transporta hasta Esmeraldas para su refinamiento por tuberías que puedes ver a lo largo de las carreteras, de las ciudades y de la selva. Tubos con una presión altísima que generan explosiones de gran daño medioambiental y de salud pública.

Cuando una se imagina en la Amazonía no piensa en esta realidad. Pero aquí se respira contaminación, se escucha el ruido continúo de coches y camiones por las carreteras, pasea por asfalto desgastado, siente cómo la humedad y el aire poluto se te pega en la piel.

Cada día se taladra la tierra para abrir nuevos pozos. Aunque se sabe que el tiempo de vida del petróleo útil y económicamente rentable no es más de 20 años se continúa como pollo sin cabeza hacia una muerte de la tierra, de las personas y de la cultura a pasos agigantados. El gobierno de Correa tuvo la genial idea de vender a China una gran fuente de las reservas de petróleo para los próximos años. Y mientras tanto, ya ni el agua de lluvia es segura.

Un taladro creando nuevas formas de petróleo ha generado un vertido dejando sin agua potable a algunos barrios y comunidades. La ciudadanía demandando y exigiendo explicaciones a Petroecuador, causante de este accidente, ha obtenido como respuesta agua en tanques usados para transportar crudo. Veneno para sustituir veneno.

Solo el 20-30% de la población trabaja en las petroleras. “A la gente nos compran con trabajos mal pagados y falsas promesas”. Eso dicen muchas de las personas con las que te encuentras y dialogas sobre la realidad de este país. Petroecuador es la empresa estatal con mayor extracción de petróleo, pero la mayoría se vende a EEUU, China y Europa. A través de los llamados trabajadores comunitarios, o amenazadores y manipuladores de la población, engañan a la gente y les absorben su sed de lucha. 

El arroz y el huevo son la dieta principal. Nada que ver con su cultura no tan lejana donde se daba una variedad increíble de platos con diferentes semillas, frutas, verduras y proteínas. El verde, el plátano verde grande, es otro ingrediente básico en un plato. También este tipo de plantaciones como son el arroz, plátano o verde y la palma africana (aceite de palma) son monocultivos que invaden las selvas amazónicas volviendo a este ecosistema rico, diversos y lleno de vida en un hábitat de monocultivo, contaminación y destrucción de vida. La tierra es muy rica, y toda semilla que plantes crece sin problema. Pero el uso de pesticidas y herbicidas es una moda del desarrollo o maldesarrollo, y de nuevo, se alejan de su cultura de tierra y sabiduría de agricultura que combina plantas, flores, semillas y frutos.

La zona de Sucumbíos concentra uno de los mayores casos de cáncer del mundo fruto del aprovechamiento del crudo y prácticas medioambientales contaminantes. En un estudio de la Universidad de Barcelona se concluye que en las casas se encuentra en forma de polvo multitud de químicos cancerígenos que atentan contra la salud y que son derivados de la quema del gas a través de los mecheros. La Clínica Ambiental y la UDAPT han realizado un fuerte estudio de investigación para conocer cuántos casos de cáncer existen en la zona. En un año, más de 140 casos con historias clínicas y, sin embargo, las autoridades de esta zona no tenían registrados más de 17. Desde la Clínica Ambiental y la UDAPT se realiza un trabajo de incidencia política, acompañamiento a personas con cáncer y reparación ambiental para dar devolverles su dignidad, su derecho a la salud y el cuidado a la tierra, intentado volver a conectar el sentido de la vida en un territorio de maltrato a la naturaleza y desprecio a las personas.

Y mientras tanto, mucha gente se organiza de forma colectiva para hacer frente a las más de las 70 empresas petroleras que hay por la zona, los más de 430 mecheros que hay en toda la Amazonía y los incontables pozos petroleros que se generan. Recuperan selva, miman la tierra con la permacultura, cambian su dieta para aprovechar lo que les da una tierra más sana.

Entre tanto caos y destrucción se dan brotes de esperanza.

 Isabel Muñoz

Deja un comentario