Devoluciones en caliente

En una fotografía de la Tierra a mucha distancia, que estos días corre por whasapp,  alguien escribió “Yo  no  veo ninguna frontera. ¿Y tú?”

Pero si miramos más cerca vemos que las cuentas en Panamá, Luxemburgo, Andorra o Islas Caimán producen vallas altísimas y unos jueces sobornados.

Así nos encontramos que la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha avalado las devoluciones en caliente en la frontera española, anulando así su condena a España, en el año 2017, por estas mismas irregularidades.

El Tribunal considera que los inmigrantes se pusieron ellos mismos en una situación de ilegalidad al intentar entrar en España por la valla de Melilla.

Estrasburgo puntualiza que los intentos de acceder a territorio español responden a una conducta inadecuada al no seguir los procedimientos establecidos para entrar y uno se pregunta ¿Quién les empujó a entrar? ¿No fueron acaso las guerras o el empobrecimiento causado por la depredación sin límites de los recursos de sus países por compañías extranjeras, buena parte de ellas europeas?

El Tribunal insiste en que hay medios adecuados de entrada por vía regular, en particular en el puesto fronterizo de Melilla y en las representaciones diplomáticas y consulares de España en sus respectivos países de origen.

Pero desde las ONGs y la solidaridad pro inmigrantes se hacen constar los obstáculos a los que enfrentan las personas subsaharianas para acceder a esos lugares y por consiguiente la dificultad objetiva de llegar a España por vías normales.

Lamentan que el TEDH rompa el criterio de los magistrados que estudiaron el caso en primera instancia en 2017 y dieron la razón a los ciudadanos esposados por agentes españoles y devueltos a Marruecos sin preguntarles su nombre ni ofrecerles acceso a un intérprete o a un abogado, incumpliendo los diferentes acuerdos internacionales firmados por España como la Convención de Ginebra o la propia Ley de Extranjería antes de ser modificada por la Ley de Seguridad Ciudadana. En 2017 la Corte  concluye que las devoluciones en calientes violan el Convenio europeo de los Derechos Humanos que prohíben los retornos colectivos y obligan a garantizar el derecho al recurso  efectivo a un abogado de las personas devueltas.

Los argumentos de la “frontera flexible” del exministro del PP Jorge Fernández Díez, que vienen a decir que los frontera no empieza  a los pies de la valla hispano marroquí, sino en la línea imaginaria donde están los agentes españoles, insisten en que no son devoluciones en caliente, sino “rechazo en frontera”.

En 2018 fueron devueltas en caliente 658 personas en las fronteras de Ceuta y Melilla.

Intentando ver esto con una mirada sensata, parece como si la Europa del euro disparase a los pies de la Europa social,  preguntándonos ¿Hasta cuándo?

Luis Pernía Ibáñez (ASPA)

 

Y  como ASPA es parte de la Coordinadora andaluza de ONGD hacemos nuestro el comunicado de la Asociación Pro derechos Humanos y la Coordinadora andaluza de ONGD

 Comunicado de APDHA y la Coordinadora andaluza de ONGD

Andalucía, 14 de febrero de 2020. La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) y la Coordinadora Andaluza de ONGD, integrada por 72 entidades, rechazamos frontalmente la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre las devoluciones en caliente y exigimos a PSOE y Unidas Podemos que cumplan sus reiterados compromisos políticos de derogarlas, expresados incluso a través de la interposición de un recurso de inconstitucionalidad frente al intento de legalizarlas mediante la Ley de Seguridad Ciudadana – más conocida como “Ley Mordaza”- recurso que está aún pendiente de resolución.

“Criticamos la sentencia pues la consideramos contraria a los principios básicos del Derecho Internacional de los Derechos Humanos”. Así se desprendía de la sentencia de primera instancia del mismo caso, que consideró las devoluciones en caliente contrarias al Convenio Europeo de los Derechos Humanos, “por razones diametralmente opuestas a la resolución de ayer”.

Desde nuestras organizaciones mostramos una profunda sorpresa por la sentencia, la rechazamos de manera absoluta y la calificamos de “inaceptable”, ya que deja vacías de contenido cuestiones tan básicas en materia de derechos humanos como el derecho de asilo, el principio de no devolución o el acceso a un recurso efectivo frente a la expulsión, entre otras.

El tribunal viene a plantear alarmantes argumentaciones como que “si una persona entra conscientemente de forma irregular al territorio de una país miembro del Consejo de Europa, puede ser devuelto sin ningún tipo de garantía porque ella se lo ha buscado”. Es decir, el Estado de Derecho y consecuentemente, los derechos fundamentales de las personas “se apagan” para aquellas que no acrediten haber intentado entrar legalmente por un puesto fronterizo habilitado.”

Advertimos al Gobierno de coalición PSOE-Podemos, antes de que se pronuncie al respecto, que la sentencia del TEDH no obliga a mantener las devoluciones en caliente en nuestro ordenamiento jurídico. La jurisprudencia del TEDH marca un “mínimo” en materia de derechos humanos, pero nada impide que los Estados miembro del Consejo de Europa, a través de sus Tribunales Constitucionales, establezcan una interpretación más garantista, por ejemplo, declarando inconstitucional las devoluciones en caliente”.

Asimismo, recordamos que el acuerdo de coalición se compromete a una “acogida digna” para las personas migrantes, por lo que exigimos que se lleve a cabo excluyendo estas prácticas que, en ningún caso, pueden tener cabida en ese concepto.

Por último, subrayamos que la calidad de la democracia y del Estado de Derecho de un país se mide en el trato que se da a las personas vulnerables. El Gobierno español tiene la oportunidad de rechazar el “atajo” que representa esta sentencia, apostando por una defensa explícita de la dignidad humana y la consideración de todas las personas como ciudadanas, sea cual sea la forma en la que entraron en territorio español y su situación administrativa.

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