María Jesús Primo Lusarreta, compañera y amiga del alma

Los recuerdos son de agua… Y a veces salen por los ojos. Este es nuestro caso al hacer memoria de María Jesús fallecida el día 4 de octubre a raíz de un accidente cerebrovascular.

María Jesús había nacido en un pequeño pueblo de Navarra en 1938 donde aprendió la idiosincrasia de aquellas gentes, sentimiento abertzale  que luego conservó con perseverancia.

Muy joven y siguiendo la estela de algunos de sus familiares misioneros en América Latina entró en la vida religiosa, que en los tiempos del Concilio Vaticano II abandona para vivir la vida obrera, que asume como un referente crucial en su vida.

Fue a vivir a un poblado marginal, habitado fundamentalmente por población gitana, llamado Estación del Perro donde conoce y siente de cerca la marginación de sus convecinos.

Empujada siempre por la causa obrera trabaja en la conserva Villalta, ubicada en el Nuevo San Andrés, donde las  las malas condiciones laborales y los bajos salarios crearon en las trabajadoras un malestar que María Jesús asumió como propio denunciando la situación. La lucha obrera fue larga y el precio final fue su despido de este trabajo de conservera.

Vinculada en cuerpo y alma al mundo del trabajo en la difícil coyuntura política de la dictadura de Franco busca trabajo en Confecciones Marcelino, una fábrica de pantalones, donde la situación de las trabajadoras no se ajustaba a los acuerdos del convenio colectivo, hace causa con las reivindicaciones de las trabajadoras por lo cual es  también despedida.

Era el año 1975 cuando yo la conocí en la casa de un cura obrero, llamado Carlos Batún, donde hacíamos repaso de la actualidad obrera en Málaga y efectivamente pronto la vi imbricada en el problema del paro, que por aquella época comenzaba a hacer estragos en la provincia. Compartimos numerosas manifestaciones al grito de “Queremos trabajo” hasta que en una de ellas, en Portada Alta, la policía nos detuvo. Yo salí pronto, pero María Jesús permaneció detenida dos meses argumentando su ficha  que había participado en los varios conflictos reivindicativos obreros.

En los primeros años ochenta coincidimos en la fundación del Comité de solidaridad con Centroamérica con numerosos actos a favor de Nicaragua, Honduras, El Salvador y Cuba. El año 1987 participa en la fundación de ASPA (asociación andaluza por la solidaridad y la paz) la primera ONG para la cooperación en Andalucía, destacando particularmente su activismo en el año 1992, quinto aniversario del descubrimiento de América, con motivo de la visita de una delegación de indígenas de diversos países latinoamericanos.

Activista y solidaria se unió también a la causa saharaui donde participó muy activamente en los programas de Caravana por la paz y Vacaciones en paz hasta su partida de Málaga.

Asidua también de la causa palestina participó  en  primera línea en las diversas actividades de Al Qund, la ONG creada para la solidaridad con el pueblo palestino.

Recientemente  acompañó todas las manifestaciones y actividades diversas proinmigrantes que tuvimos en Málaga cuando el fenómeno migratorio empezó a despuntar.

Sería imposible hacer una memoria de todas sus actividades solidarias y de compromiso social, sirvan solo estas de referencia para recordarla como una mujer entregada los demás,  generosa, sin buscar nunca el brillo personal y que traemos a colación como recuerdo positivo de efecto poderoso para seguir luchando por un mundo más justo y fraterno.

Luis Pernía Ibáñez (ASPA)