La literatura africana también tiene nombre de mujer (XII)

Nadine Gordimer, escritora sudafricana en lengua inglesa; fue la primera mujer africana que recibió el premio Nobel de Literatura (1991). Era hija de padres judíos, de origen ruso el padre e inglés la madre. Después de un período de aprendizaje autodidacta (causado por una misteriosa enfermedad que luego se reveló inexistente) y nutrido de copiosas lecturas, entre las que destacaban Anton Chejov y Marcel Proust, estudió en la Universidad Witwatersrand de Johannesburgo, donde vivió siempre porque, como la propia Gordimer afirmaba, “en nuestra época son pocos los que pueden mantener el valor absoluto de un escritor sin referirse a un contexto de responsabilidad. El exilio como modalidad del genio ya no existe”.

Por su obra literaria, que comprende numerosas novelas y colecciones de relatos, Nadine Gordimer es considerada, junto con J. M. Coetzee, la principal de la literatura sudafricana del siglo XX. Su presencia intelectual se repartió por igual entre su producción narrativa y su defensa incontestable de la libertad de la población negra, en abierta y beligerante oposición al régimen racista del apartheid. Esta situación fue en la obra de Gordimer materia narrativa.

Precisamente por este motivo varias obras suyas fueron prohibidas por las autoridades sudafricanas, como por ejemplo “Ocasión de amar” (1963) o “El último burgués” (1966). Su primera obra fue “The Soft Voice of the Serpent” (1953), una colección de relatos con la que iniciaba una andadura estética explicitada en estas palabras: “la poesía, la narrativa, la pintura, no provienen de los acontecimientos, sino de los ecos que suscitan”.

Del mismo año data su primera novela, “The Lying Days”, de corte autobiográfico, aunque escrita en tercera persona, siguieron a esta obra el volumen de relatos “Six Feet of the Country” (1956) y, en 1958, la novela “A World of Strangers”, que tiene por protagonista a una joven inglesa, Toby, que a su llegada a Sudáfrica descubre la desgarrada sociedad del apartheid. En 1960 Gordimer publicó el libro de relatos “Friday’s Footprint” y la novela “Ocasión de amar”, historia de un amor imposible entre un pintor negro y una joven blanca; la narración nos llega filtrada a través de la conciencia de una mujer madura.

En 1965 vieron la luz los relatos de “Not for Publication”, y en 1966 la novela “El último mundo burgués”, en la que una mujer, Liz, después de recibir un telegrama en el que se le notifica el suicidio de su ex marido, narra, con la objetividad que la larga separación le ha proporcionado, fragmentos de aquella tortuosa relación condicionada por los acontecimientos políticos que sacuden la vida del país y que arrastran a las personas por sendas que no pueden elegir libremente. De 1970 data “A Guest of Honour”, novela ambientada fuera de Sudáfrica y sin personajes sudafricanos, por esta obra Gordimer obtuvo el premio James Tait Black Memorial en 1971. En 1972 publicó un nuevo libro de cuentos, “Livingstone’s Companions”, y un año después un conjunto de ensayos sobre la literatura escrita por sudafricanos negros, “The black Interpreters”.

Al año siguiente, 1974, publicó una de sus más importantes novelas ambientadas en Sudáfrica, con un protagonista afrikaaner, “El conservador” (The Conservationist), una historia árida que supone un paso adelante en el análisis de la decadencia y la muerte en la que se halla sumida la sociedad blanca; por esta novela recibió Gordimer el premio Booker británico. Vinieron después “Some Monday for Sure” (1976), libro de relatos; “La hija de Burger” (Burger’s Daughter, 1979), extensa novela situada en el mundo de la ideología y la política, y “A Soldier’s Embrace” (1980), antología de los más bellos cuentos escritos por Gordimer, caracterizados por su poder evocativo.

A medida que iba deteriorándose la situación en Sudáfrica, la literatura de Gordimer se hizo cada vez más comprometida y punzante. Producto de esta situación fue “La gente de July” (1981), en esta novela no valen los estereotipos, ni los maniqueísmos; por esta obra Gordimer recibió el premio Grinzane Cavour.