Carta de Navidad

Queridxs socixs y amigxs de ASPA: termina 2020, un año muy complicado y cargado de problemas. El COVID-19, que nos pilló por sorpresa, ha condicionado no solo nuestra salud, sino nuestro modo de vida. Sabemos, que la crisis provocada por la pandemia está teniendo un impacto devastador sobre la población vulnerable en España y en el mundo.

Por ello nos preguntamos ¿Qué podemos aportar en estos tiempos de pandemia y particularmente después? Sin dudarlo decimos lo que ha sido el horizonte de nuestra asociación: recuperar la vida y la convivencia; recuperar la solidaridad y la bondad; recuperar la primacía de lo público; recuperar la preocupación por los que pero han quedado en esta crisis, a quienes se han quedado sin trabajo, a quienes no llegan a fin de mes, etc.

Sabiendo que las pandemias no son sólo sanitarias, sino que son también la falta de agua y alimentos, la contaminación, el poder descontrolado de las tecnologías, el cambio climático o el desfondamiento de los ecosistemas. Y sabiendo que las dificultades para superar la huella de la pandemia no van a dejar de medrar, queremos poner sobre la mesa de nuestras urgencias el esfuerzo de cada día por la cooperación internacional y la sensibilización social, a la vez que el poner en nuestra meta las políticas de cuidado por encima de políticas de desarrollo indefinido.

Como grupo humano creemos que hay que mirar con esperanza el futuro y trabajar por una sociedad más justa para todos los seres humanos. Por ello deseamos que el 2021 sea un año esperanzador para los que creemos en que otro mundo es posible. El intento interdisciplinar de nuestra asociación nos invita especialmente a cuidar la casa común, el planeta Tierra. Y este cuidado implica necesariamente ponerse de parte de las víctimas de un sistema injusto, depredador y cruel y defender la integridad de la creación.

Seamos optimistas. La Navidad invita a hacer nuevas todas las cosas y a que lo que parece imposible sea una realidad.

Con los mejores deseos para todxs vosotrxs de la Junta Directiva y míos

Luis Pernía Ibáñez