El pueblo al poder

El miércoles 28 de julio tuvo lugar el juramento del maestro rural Pedro Castillo como Presidente de Perú. Desde ASPA sentimos como propios los problemas y los anhelos del pueblo peruano con el que venimos cooperando casi desde la fundación de nuestra asociación. Porque este juramento representa la vuelta de página menos esperada. Y es que Pedro Castillo asume la presidencia de un país polarizado y con enormes asignaturas pendientes en lo económico, sanitario y social: la pandemia que ha provocado casi 190.000 muertos por COVID19 y la pobreza azota a más del 30% de la población.

Castillo derrotó por 44.000 votos a Keiko Fujimori en la segunda vuelta. El “Perú profundo”, por lo general ignorado, venció a las grandes ciudades. El nuevo mandatario no pertenece a la clase política tradicional y ni siquiera es un hombre de Perú Libre, el partido de izquierdas que lo llevó como candidato. “Junto al pueblo trabajaremos para combatir la discriminación étnica, racial, socioeconómica, lingüística y de cualquier otra naturaleza. El Perú es un país diverso que merece cultivar el diálogo y la unidad para crecer”, dijo en la víspera de su juramento.

¿Qué podemos desear desde nuestra ONG en esta nueva singladura de nuestro país hermano? No puede ser otra cosa que una administración justa, con especial vocación a los sectores más desfavorecidos de la población y con especial énfasis en las comunidades campesinas e indígenas, sin olvidar una visión ecológica y respetuosa del medio ambiente en un país donde las descontroladas extracciones mineras y la deforestación de la selva son una realidad.