100 años de Paulo Freire

Dice el poeta Walt Whitman “No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber aumentado tus sueños. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No dejes de creer que las palabras y la poesía pueden cambiar el mundo. Aunque el viento sople en contra tú puedes aportar tu estrofa. No dejes nunca de soñar que los sueños nos ayudan a ser más libres …”

Una invitación con la que se identifica ASPA. Una invitación a soñar y a trabajar por un mundo más justo porque el recuerdo del centenario del nacimiento de Paulo Freire (19 de septiembre de  1921) es siempre una oportunidad no solo de volver a sus ideas y releerlo, sino de apostar de nuevo por una educación que nos ayude a pensar y por una educación como práctica de la libertad.

Especialmente hoy, cuando en todo el mundo han avanzado gobiernos neoliberales y proyectos conservadores, volver a Freire y nutrirnos de su pedagogía de la esperanza, es un compromiso político y un bálsamo contra la injusticia.

Volver a Freire, para promover que los procesos educativos sean un camino de liberación de la comunidad educativa y particularmente de sectores históricamente excluidos y oprimidos.

Desde ASPA ponemos el énfasis en que el centenario del natalicio de Paulo Freire coincide con un contexto de lucha en defensa de la educación pública. Gobiernos neoliberales articulan medidas que favorecen la privatización y el comercio educativo, desfinancian la educación pública y alientan retrocesos en derechos laborales y libertades sindicales. Ante este escenario emerge la figura de Paulo Freire como un guía en la lucha por la educación pública, laica y de calidad como un derecho social garantizado por los estados.

Parece especialmente destacable en su pensamiento, el hecho de que con su estrategia de educación crítica desnaturalizó la pobreza, las desgracias, el analfabetismo y dio cabida, en la escena de la opresión, a los responsables y no sólo al destino. De esta manera, trabajó por detener la ideología fatalista e inmovilista contenida en los discursos neoliberales. Vivió la historia como un “tiempo de posibilidades y no de determinismo” en marcha hacia lo inédito viable que podríamos llegar a construir entre todas y todos.