Aprender a decir su palabra

En ASPA compartimos la concepción de Paulo Freire de la educación como un proyecto profundamente político orientado hacia la transformación de la sociedad. Esta concepción ha sido crucial para la educación de sociedades revolucionarias y sociedades en guerra civil, así como de las democracias occidentales establecidas. El trabajo de Freire ha ejercido una influencia considerable entre los educadores progresistas de Occidente, especialmente en el contexto de las tradiciones emergentes de pedagogía crítica, educación bilingüe y educación multicultural.

La pedagogía revolucionaria de Freire parte de un profundo amor y humildad ante los pobres y oprimidos y el respeto por su «sentido común», que constituye un conocimiento no menos importante que el conocimiento científico del profesional. Esta humildad posibilita una condición de confianza y comunicación recíproca entre el educador, que también aprende, y el alumno, que también enseña. Así, la educación se convierte en una «comunión» entre los participantes en un diálogo caracterizado por un intercambio reflexivo, recíproco y socialmente relevante, más que la acción unilateral de un agente individual en beneficio del otro.

Freire concibió la enseñanza auténtica como la promulgación de una autoridad clara, en lugar de ser autoritaria. El docente, en su concepción, no es neutral, sino que interviene en la situación educativa para ayudar al alumno a superar aquellos aspectos de sus construcciones sociales que le paralizan y aprender a pensar críticamente. De manera similar, Freire validó y afirmó las experiencias de los oprimidos sin legitimar o validar automáticamente su contenido.

Desde esta posición, Freire instó tanto a estudiantes como a profesores a desaprender sus privilegios de raza, clase y género y a entablar un diálogo con aquellos cuyas experiencias son muy diferentes a las suyas. Por lo tanto, no afirmó acríticamente las experiencias de los estudiantes o maestros, sino que proporcionó las herramientas conceptuales con las que interrogarlos críticamente a fin de minimizar sus influencias políticamente domesticadoras.

Os dejamos el libro «Pedagogía del Oprimido» de este insigne filósofo y educador brasileño.