Los gobiernos destinan casi medio billón de dólares en subvenciones a los combustibles fósiles

Esta cantidad es cuatro veces superior a la que se pide para ayudar a los países pobres a hacer frente a la crisis climática y podría cubrir el coste de todas las vacunas contra el Covid19 para cada persona en el mundo, o pagar tres veces la cantidad anual necesaria para erradicar la pobreza extrema mundial

Hoy empieza la Cumbre por el Clima, la COP26, en Glasgow y se están publicando datos verdaderamente alarmantes. Por ejemplo, por cada dólar comprometido en la lucha contra la crisis climática se gastan cuatro dólares en subvenciones a los combustibles fósiles, según una nueva investigación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo presentada el pasado miércoles.

El estudio señala que estos subsidios anulan los avances significativos para acabar con el cambio climático e impulsan la desigualdad en beneficio a las personas con más recursos.

Según las investigaciones disponibles en la página web de la campaña, anualmente se gastan 423.000 millones de dólares anuales en subvencionar los combustibles fósiles destinados a los consumidores: el petróleo, la electricidad generada por la quema de otros combustibles fósiles, el gas y el carbón.

Esta cantidad es cuatro veces superior a la que se pide para ayudar a los países pobres a hacer frente a la crisis climática y podría cubrir el coste de todas las vacunas contra el Covid19 para cada persona en el mundo, o pagar tres veces la cantidad anual necesaria para erradicar la pobreza extrema mundial.

En cambio, el análisis de la ONU destaca que estos fondos, que pagan todos los contribuyentes, acaban profundizando la desigualdad e impidiendo la acción sobre el cambio climático.

El informe indica que el principal contribuyente a la emergencia climática es el sector energético, que representa el 73% de las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el hombre.

El mensaje de esperanza del dinosaurio Frankie

Para concienciar sobre esta problemática y como parte de la campaña “No elijan la extinción”, la ONU ha lanzado un vídeo protagonizado por un dinosaurio llamado Frankie, quien pone de relieve el absurdo de pagar por nuestra propia desaparición.

“Con Frankie el dinosaurio, es posible que salgamos con algo un poco diferente, un poco atractivo y con un gran mensaje, que es un mensaje de esperanza, ya sabes, hay una crisis, tenemos que actuar y tenemos las soluciones, sabemos qué hacer y podemos hacerlo”, destacó la Anjali Kwatra, directora de comunicaciones del Programa para el Desarrollo de la ONU durante la presentación de la campaña.

Kwatra explicó que el sitio web promocional permite leer un libro sobre el cambio climático orientado a los niños y descargar una herramienta llamada Saurus Rex, que explica palabras y conceptos difíciles sobre el cambio climático en lenguaje cotidiano.

Además, cuenta con una plataforma de inteligencia colectiva, Global Mindpool, donde las personas pueden acceder y rellenar una encuesta que les pedirá que hablen de sus opiniones, sus miedos, sus esperanzas, y sus soluciones a la crisis climática.

Los datos recopilados servirán para informar y hablar con los responsables políticos o el cambio climático.

El deshielo de la capa de hielo de Groenlandia nos abocaría un desastre imprevisible

El célebre actor Nikolaj Coster-Waldau, encargado del doblaje del video de Frankie al danés, destacó que en su trabajo como embajador de buena voluntad del Programa de la ONU pudo presenciar de primera mano los efectos del aumento de las temperaturas: la erosión costera en las Maldivas, las sequías en la selva amazónica y el retroceso de los glaciares en Groenlandia.

“Groenlandia, que es la tierra natal de mi mujer. Es nuestro segundo hogar. La isla más grande del mundo, donde el rápido derretimiento de la capa de hielo está vertiendo 300.000 millones de toneladas de hielo en el océano cada año es el principal contribuyente al aumento del nivel del mar”, alertó.

Coster-Waldau añadió que “a diferencia de Las Vegas, lo que ocurre en Groenlandia definitivamente no se queda en ella. Los expertos predicen que, si la capa de hielo de Groenlandia se derritiera, el nivel del mar subiría hasta 6 metros, con consecuencias devastadoras para toda la vida del planeta”.