Políticas de Represión y Punición de las Mujeres

En este artículo quisiera hacer llegar a las compañeras y compañeros de ASPA, como personas implicadas en la defensa de los Derechos Humanos, información sobre mi libro Políticas de Represión y Punición de las Mujeres: Las Lavanderías de la Magdalena de Irlanda y el Patronato de Protección a la Mujer de España[1], ampliación del trabajo con el que obtuve el Premio Kate O’Brien del Aula María Zambrano de Estudios Transatlánticos de la Universidad de Málaga en marzo de 2021.

¿De qué se habla en este libro? 

Se habla de instituciones regentadas por órdenes religiosa femeninas en las que las mujeres sufrieron una total violación de sus derechos humanos. Fueron detenidas por comportamientos considerados inmorales y sometidas a vigilancia permanente, incomunicación y aislamiento del exterior. Se les impuso una férrea disciplina y un trato vejatorio, con humillaciones, castigos físicos y condiciones durísimas de vida, así como la obligación de realizar trabajos, especialmente extenuantes en el caso de las lavanderías de la Magdalena, en condiciones de absoluta explotación. Miles de jóvenes embarazadas sufrieron el «robo de la maternidad», al someterlas a presión máxima para obligarlas a ceder a sus hijas/os en adopción desde su ingreso en la institución o, procediendo directamente al robo de las y los bebés, bajo el pretexto de haber nacido muertos o haber fallecido inmediatamente después del parto.

Aunque tienen su antecedente en las denominadas «Casas de Recogidas» y Galeras o cárceles de mujeres que datan de finales del siglo XVI, el trabajo se centra en aquellos establecimientos que estuvieron en funcionamiento en épocas muy cercanas: entre 1922 (fecha de la constitución del Estado libre de la República de Irlanda) y 1996, fecha de cierre del último convento-lavandería, en Dublín, en el caso de Irlanda. Entre noviembre de 1941 (fecha de creación del Patronato de Protección de la Mujer franquista) y 1985, en el de España.

En ambos países se da una complicidad entre tres sistemas de poder que justifican el control y castigo de las mujeres por comportamientos o sospecha o de comportamientos que no constituyen delito para los varones, y, en gran número de casos, por haber sido víctimas de la violencia sexual ejercida por varones de su propia familia, sacerdotes o empleadores, a quienes no se perseguía en absoluto. Hablamos del poder del sistema patriarcal androcéntrico, el poder del estado y el poder de la iglesia católica, que imponen una rígida moral sexual que únicamente afecta a las mujeres y las niñas.

En ambos países, estos centros junto con orfanatos, inclusas, reformatorios y manicomios «forman parte de un entramado de instituciones que teóricamente pretenden atender a quienes son víctimas de una estructura social de falta de igualdad socioeconómica y de género y las violencias que la misma engendra. Tanto en Irlanda como en España, al analizar el funcionamiento de dicha arquitectura de protección social nos encontramos con un modelo que no cuestiona las causas sistemáticas que provocan la exclusión, ni persigue suficientemente a quienes perpetran los actos de explotación y abuso, sino que pone el acento, fundamentalmente, en la atención a las “víctimas”, previa clasificación como tales, desde un tratamiento que sigue aumentando la desigualdad, la marginación, la exclusión, y al que se añade la culpabilización por las situaciones que padecen y los comportamientos que estas provocan» (Políticas de represión y punición…, pp.258-259).

En Irlanda, la sociedad civil ha sido capaz de organizarse y realizar un magnífico trabajo de sensibilización social y de incidencia política para exigir al estado irlandés la apertura de procesos de verdad, justicia y reparación respecto a las mujeres que fueron víctimas de las lavanderías de la Magdalena y otras instituciones similares.

En España existe todavía una enorme invisibilidad de la represión de las mujeres y las niñas en este tipo de instituciones. Sí son numerosos los estudios referentes a la represión de las mujeres en las cárceles franquistas, pero muy escasos los referentes al Patronato de Protección de la Mujer, todos ellos producidos en la segunda década del siglo XXI.

Este trabajo intenta ser una contribución más a la recuperación de la memoria histórica de la represión de las mujeres, y, en España, de la represión de las mujeres dentro del marco de la memoria histórica del franquismo. Asimismo, pretende invitar a que, como sociedad civil comprometida con la justicia, impulsemos iniciativas para exigir al estado español la puesta en marcha de procesos de verdad, justicia y reparación respecto a las mujeres y niñas que sufrieron la sistemática violación de sus derechos humanos en los centros del Patronato de Protección a la Mujer.

Pilar Iglesias Aparicio

[1] Presentado en La Insumisa de Sevilla el día 3 de marzo. Se presentará asimismo en la sede de ASPA de Málaga el lunes 28 de marzo 2022.