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de Sur a Sur, nº 96: El futuro de África tiene nombre de mujer

En estos días ha coincidido la publicación del Informe sobre Desarrollo Humano en África 2016 con la visita a Togo de varias voluntarias de ASPA para conocer este pequeño país destinatario de nuestro sueño solidario a través del programa de becas para que un grupo de jóvenes mujeres terminen sus estudios en el Foyer de Saint François d’Assise de Niamtougou.

Sin título (2)En ASPA creemos que en el proceso de construcción africana la dignificación del rol de la mujer es un sentir generalizado, y aunque lento, es preciso seguir trabajando y dedicar mayores recursos. Decimos que el futuro de África tiene nombre de mujer porque ella es la célula básica de la familia, la sociedad y la economía, ella es quién vertebra a la familia, da consistencia a la sociedad y es el elemento catalizador de la llamada economía informal con la que sobrevive buena parte de la población africana.

Un factor a tener en cuanta en el complejo proceso de construcción de identidad de la mujer es el peso de la maternidad. Hasta el momento el valor de una mujer es directamente proporcional al número de hijos que tenga, especialmente si son varones, pese a que muchas mujeres siguen luchando por ser reconocidas por sus aportaciones en otros aspectos como la política, la economía o la vida comunitaria.

Desde ASPA creemos que apoyando los procesos educativos de las mujeres garantizamos no solo su futuro sino el del continente africano.

África no cumplirá sus aspiraciones de desarrollo si no cierra la brecha de género, causante de que más de la mitad de la población del continente —las mujeres— esté marginada social, económica y políticamente, según afirma el nuevo Informe sobre Desarrollo Humano en África 2016, titulado “Acelerando la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en África”. En él se explicita que solo en 2014 África subsahariana perdió unos 95.000 millones de dólares, lo que equivale a un 6% de su PIB, debido a la desigualdad de género en el mundo laboral. También que las mujeres no alcanzan los mismos niveles de desarrollo humano que los hombres, lo que pone en peligro la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), de Naciones Unidas, y de la Agenda África 2063, de la Unión Africana. El documento, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) fue presentado el domingo 28 de agosto en el curso de la conferencia internacional sobre el desarrollo del continente, celebrada en la capital de Kenia, Nairobi. Su tesis principal es que reduciendo la brecha de género, África no solo conseguiría un gran desarrollo económico, sino que también contribuiría de manera significativa a alcanzar los objetivos de desarrollo nacionales e internacionales. Por eso la igualdad de género beneficia tanto a hombres como a mujeres.

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Además de este artículo puedes encontrar los enlaces a los cortos que han realizado lxs participantxs del proyecto “Jóvenes andaluces, nuevas tecnologías y educación global”:

Una mirada feminista a la Nicaragua ‘cristiana, socialista y solidaria’

Entrevista con María Teresa Blandón, una de las voces más críticas del feminismo nicaragüense.

Doña Alma se quedó sola en el comedor porque su ayudante no vino. Me mira mientras intento mover una mesa pesada, para ayudarla como puedo. «Donde hay mujeres no mueren mujeres» murmura, y sonríe. En la Nicaragua de Daniel Ortega, donde el poder de la primera dama Rosario Murillo es prácticamente absoluto, la figura de la mujer no es ausente, al contrario, ha tenido y tiene un papel relevante en la creación de esta «segunda etapa del socialismo». Sin embargo, a pesar de que haya mujeres en los cargos decisivos; el machismo, la discriminación y la violencia de género no han desaparecido. Y, contrariamente al refrán de doña Alma, mujeres sí hay, pero las mujeres siguen muriendo.

María Teresa Blandón, originaria de una zona rural en el norte de Nicaragua y ex guerrillera en la revolución sandinista, es hoy una de las voces más críticas del feminismo nicaragüense. La encontramos en las instalaciones del Programa feminista la corriente, una red feminista que desde 1994 es una referencia en Centroamérica para los estudios de la teoría feminista, investigación, formación de líderes y alianzas en defensa y promoción de los derechos de las mujeres y la igualdad de género. Blandón nos concede una larga entrevista que acá reportamos casi integralmente.

Empezamos hablando de la que se podría denominar «la nueva estética del Frente», una especie de renovación ideológica y visiva que distingue la segunda etapa del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), digamos, a partir de la derrota electoral del 2001, y que Blandón interpreta como «el resultado de un análisis detallado de la sociedad, muy oportunamente utilizado para específicas finalidades políticas».

“Los nuevos símbolos son expresión de un sincretismo largamente larvado en el Frente. Los anteriores correspondían a otra época, a otro discurso y a otro propósito, a un momento de la historia en lo que había que exacerbar el relato del guerrillero heróico, del hombre —deliberadamente digo hombre— bueno, noble, comprometido, dispuesto a dar todo por la patria. Es decir, los símbolos anteriores correspondían al relato de un guerrillero heróico que debía de ser admirado porque estaba dispuesto a morir por la patria y por los ideales de justicia.”

Blandón recuerda una época «asociada a la guerra, a la muerte, al sufrimiento, al individuo que abandonaba su familia para construir una familia revolucionaria trascendente». Una época que ya no existe, suplantada por una supuesta democracia pacificada y pacificadora, por una época de consumismo que disfraza de político lo que es meramente económico.

“Esta nueva propuesta política del Frente se fue gestando desde la derrota electoral de 1990. En tiempos de neoliberalismo, de consumo, cuando la gente quiere olvidar la guerra, los muertos, las heridas que causó la guerra, cuando quiere de alguna manera dejar en paz el duelo, este Frente, que ha perdido 3 elecciones consecutivas, la del 1990, del 1997 y del 2001, necesita construir nuevos símbolos. ¿Para quién? Para el grueso del electorado, que son jóvenes con una historia fragmentada, porque probablemente ni sus propios padres han querido hablar con sus hijos e hijas. Hay algunos que tienen una idea de purismo revolucionario, otros que heredaron un gran resentimiento por lo que significó el fin de esta revolución. Hay muchas historias y relatos, dependiendo de donde estuvieron sus padres, pero son relatos fragmentados, porque en este país no hemos logrado invertir en la recuperación de la memoria histórica. Hay muchas historias pero que no dialogan, son inconexas. Lo que tienen los jóvenes son pedacitos de historia, y este metarelato está colocado en un lugar donde ya no encaja, donde los mismos padres los han alentado a una búsqueda más individual, para satisfacer las necesidades crecientes en una sociedad de consumo.

Los discursos y los nuevos símbolos del frente apuntan a esto, a aparecer como una alternativa viable para la juventud pero sin este peso de la mística revolucionaria propia de la década de los 70 y 80 y más como una propuesta alegre, lúdica, con algo que apunta a la solidaridad pero desde tareas muy básicas que empalman con una idea religiosa. Ser cristianos, solidarios con los pobres pero sin abandonar sus propios intereses de desarrollo. Lo que antes se podía ver como individualismo, ahora tenemos que hacerlo compatible con el socialismo y los símbolo tienen que ser alegres.

El rojo y negro vienen del sandinismo maduro, eran símbolos muy sólidos pero también muy tremendos, asociados a la lucha guerrillera de América Latina, y se inscriben en una línea que se asocia al dolor, a la muerte, al sufrimiento, al peligro, a la exposición de la vida misma.

Ahora tenemos símbolos alegres, multicolores, con mensajes muy simples y apelaciones muy ambiguas, para hablar con los jóvenes sin cuestionar las creencias conservadoras de los adultos, porque uno de los temas que más afectó al Frente en los 80 es un cuestionamiento permanente a ciertas ideas conservadoras religiosas. De hecho, el primer lema que adopta el «nuevo» Frente es somos ‘cristianos, socialistas y solidarios’. Así, con ‘cristianos’ en primer lugar, y esto marca una diferencia importantísima en los nuevos símbolos y la estética del partido.”

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ASPA condena la propuesta del partido ARENA que pretende incrementar las penas relacionadas con el aborto en El Salvador

ASPA se ha unido, mediante la firma de este manifiesto y el envío de correos electrónicos a las/os diputadas/os de la Asamblea Legislativa de El Salvador, a la campaña de presión política, organizada por Organizaciones Internacionales de Sociedad Civil y Defensoras de los Derechos Humanos de condena de la propuesta del partido ARENA que pretende incrementar las penas relacionadas con el aborto en El Salvador.

Las abajo firmantes, organizaciones miembros de la sociedad civil internacional y organizaciones defensoras de los derechos humanos condenamos enérgicamente  la propuesta de reforma presentada por el grupo parlamentario ARENA al Código Penal en El Salvador. En concreto, denunciamos la lamentable propuesta de elevar las penas criminales de aborto de 30 a 50 años de cárcel; y la propuesta de aumentar las sanciones contra el personal médico, y otros que sean sospechosos de infligir lesiones a la vida prenatal, en el ejercicio de su profesión o a los que abierta o veladamente anuncien procedimientos, medicamentos, sustancias y objetos destinados a provocar abortos.

7fa8f_aborto_efeVarios estudios han demostrado que la penalización y/o la restricción al acceso al aborto seguro no reduce el número de abortos.[1] Además, en países en donde el aborto está completamente restringido, y por lo tanto es inseguro, como es el caso de El Salvador, se obliga a las mujeres a poner en riesgo su salud y muchas veces hasta su vida.[2] Una investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), también ha señalado que a menos que se garantice a las mujeres el acceso a un servicio completo de salud sexual y reproductiva, incluido el acceso a anticonceptivos y al aborto legal y seguro, es probable que se incremente el índice de abortos inseguros en todo el mundo.[3] La Relatoría especializada en Violencia contra las Mujeres de las Naciones Unidas ha señalado que la prohibición total del aborto en El Salvador es una causa directa de los altos índices de mortalidad materna en el país.[4] Además, las mujeres jóvenes, pobres y solteras son las que más probabilidades tienen de recurrir a un aborto inseguro, lo que pone de manifiesto el impacto de las leyes restrictivas de aborto en la perpetuación de la desigualdad e injusticia social. Es probable que la implementación de estas leyes restrictivas y sentencias criminales pongan en mayor riesgo la salud y la vida de las mujeres, ya que los proveedores de servicios médicos no podrán brindar el tratamiento necesario a las mujeres que experimenten urgencias obstétricas o postabortos, por temor a ser acusados de facilitar el acceso al aborto.

Una de las más graves consecuencias de la restricción total del aborto en el Salvador es el injusto encarcelamiento de muchas mujeres que han sufrido complicaciones obstétricas y abortos espontáneos.  Como ha indicado recientemente el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas (CESCR), la prohibición total del aborto en El Salvador ha dado lugar a “casos graves de sufrimiento e injusticia”, y ha permitido el procesamiento de mujeres por embarazos malogrados en cualquier circunstancia, siendo las más afectadas las mujeres de las clases socioeconómicas más bajas.[5] El CESCR también ha señalado casos concretos de mujeres como “Las 17”, que accedieron a servicios médicos como consecuencia de amenazas graves para su salud y recibieron sentencias penales extremadamente desproporcionadas por la sospecha de haber abortado, sin permitirles su derecho a un procedimiento reglamentario.[6] Un grupo de relatores especiales de las Naciones Unidas también ha instado al gobierno de El Salvador a que otorgue el indulto a todas las mujeres injustamente encarceladas por complicaciones durante sus embarazos, y a que  revoque sus leyes  restrictivas frente al aborto. [7]

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Finalizamos el proyecto “Jóvenes Andaluces, Nuevas Tecnologías y Educación Global”

El mes de junio acabamos los talleres del proyecto “Jóvenes Andaluces, Nuevas Tecnologías y Educación Global” en Córdoba, Granada y Málaga. El objetivo de esta iniciativa era sensibilizar a la juventud andaluza sobre temáticas como violencia estructural,  género, corresponsabilidad en los cuidados, modelos de desarrollo y desigualdades norte sur. El hilo conector de todas estas realidades fueron los testimonios grabados en vídeo por “La Mirada Invertida” de mujeres trabajadoras de hogar bolivianas. Sus historias de vida, llenas de lucha feminista y sindical en contra de la discriminación múltiple que sufren por ser mujeres, indígenas y dedicarse a los cuidados, han sido el motor y fuente de inspiración de todas las acciones y formaciones contempladas. El documental “Boconas”, reúne los encuentros con algunas de ellas en La Paz, con Radio Deseo de fondo.

DSC_0013Las actividades programadas en el marco de este proyecto incluyeron la realización de una serie de talleres en los que se presentaron los distintos temas desde un enfoque vivencial o socioafectivo, abordando las cuestiones a trabajar desde una perspectiva integral, en sus dimensiones emocional, intelectual y espiritual. Estos talleres estuvieron acompañados por sesiones técnicas de lenguaje audiovisual que culminaron con la grabación colectiva de un documental en cada provincia sobre alguna de las temáticas tratadas. Todo este proceso estuvo encaminado a que las personas participantes se conviertan en multiplicadoras de lo aprendido y reflexionado, y adquirieran las habilidades para crear y expresar sus propios mensajes de solidaridad y justicia social en el “idioma de las cámaras”.

El documental “Boconas”, los cortos realizados, las historias de vida de las mujeres bolivianas, las guías didácticas y todos los materiales generados están disponibles en la página web de este proyecto: http://www.aspafragmentos.org/

En Córdoba, se trabajó con dos grupos de jóvenes: la Asociación Meridiano, donde se grabó un documental sobre violencia de género; y la Facultad de Ciencias de la Educación de la UCO, en la que se grabó un documental sobre migraciones. En Granada, los talleres se hicieron en el CICODE. El alumnado participante grabó un corto de ficción sobre migraciones, que se presentó en el Festival Edita: “Viajer_s imprescindibles”. En Málaga, las sesiones se hicieron con alumnado del Ciclo Formativo de Grado Superior de Técnico en Agencias de Viajes y Gestión de Eventos del C.E.S. Santa María de los Ángeles. Se grabó colectivamente un documental sobre violencia de género titulado “El cuento que nunca debe empezar”.

Las experiencias vividas con esta iniciativa han sido muy positivas. Los procesos de sensibilización generados han dado pie a construir nuevos significados a partir de nuestras experiencias en colectivo, a repensar el mundo que nos rodea y nuestro papel en él.

 

La producción andaluza “Boconas” refleja la lucha desde la creatividad de la mujer trabajadora del hogar en Bolivia

El documental se estrena en la 19º edición del Festival de Cine de Málaga el próximo miércoles 27 de abril

Boconas hace reflexionar al espectador sobre los derechos laborales de las mujeres buscando establecer paralelismos entre la situación a un lado y otro del Atlántico

El audiovisual ha sido dirigido por el colectivo La Mirada Invertida y producido por la Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz

13062035_854844374625580_9102000096198785011_nLa producción andaluza Boconas, un documental dirigido por tres mujeres del colectivo La Mirada Invertida, se estrena el miércoles 27 de abril en la 19 edición del Festival de Cine de Málaga. Un audiovisual producido por la Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz (ASPA) y cofinanciado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional (AACID), el Ayuntamiento de Granada y el Ayuntamiento de Málaga; que refleja las historias de superación de las trabajadoras asalariadas del hogar de Bolivia, que a base de lucha, perseverancia e inteligencia han sabido sobrevivir en entornos de marginación, explotación y maltrato.

Yolanda, Victoria, Emiliana y Sdenka son inmigrantes, de diferentes edades, trabajadoras del hogar todas ellas, de origen indígena y provenientes de comunidades rurales. También son locutoras en Radio Deseo, la radio comunitaria del grupo feminista anarquista Mujeres Creando de Bolivia.

Al frente en el discurso social actual, el documental de temática feminista se estrena en la sección de documentales especiales el próximo miércoles 27 de abril a las 19.00 horas en el Cine Albéniz.

Una producción rodada durante 50 días en la ciudad de La Paz y Cochabamba de Bolivia que utiliza como eje e hilo conductor un movimiento que actúa desde la creatividad como un espacio de lucha, Mujeres Creando. Son 24 años los que llevan construyendo la horizontalidad día a día. Un espacio ético conformado por mujeres de diferentes sectores sociales donde impugnan cotidianamente las jerarquías sociales. Buscan establecer alianzas con otras mujeres independientes u organizadas desde la autonomía y no desde la búsqueda o disputa por el poder.

Radio Deseo, es su principal instrumento reivindicativo que amplifica las voces sin intermediarios. Una emisora de denuncia, crítica y análisis de la realidad de los diferentes sectores. El programa Soy trabajadora del hogar con orgullo y dignidad lo conforman las trabajadoras del hogar, donde a través de las ondas muestran lucha constante, justicia, alternativas que proporcionan una mirada nueva para la mujer boliviana. Seguir leyendo La producción andaluza “Boconas” refleja la lucha desde la creatividad de la mujer trabajadora del hogar en Bolivia