Archivo de la categoría: Inmigración

de Sur a Sur, nº 84: Las fronteras del corazón de Europa

Vivimos días de movilizaciones contra el Acuerdo entre la Unión Europea y Turquía y de salir a la calle a gritar ¡Refugiadxs bienvenidxs! Europa está renunciando a sus principios éticos y violando los Derechos Humanos y el derecho internacional. Podrá expulsar a Turquía a todxs lxs refugiadxs que han llegado a su territorio, siendo este un país que no respeta los Derechos Humanos, y donde miles de refugiadxs ya viven en terribles condiciones o han sido devueltxs a sus países de origen.

20151128112937 (1)Por este motivo queremos compartir el artículo “Las fronteras del corazón de Europa” de Daniel Turon publicado en DESPERTTADOR·y que habla de empatía de la gente común hacía lxs refugiadxs.

“A veces nos preguntamos qué significa ser humano, la filosofía lleva siglos reflexionando sobre la ontología, sobre la ética, sobre la moral, el poder, el mal. La historia de nuestro continente no ha sido precisamente un ejemplo de paz, hemos colonizado medio mundo, provocando genocidios, etnocidios, guerras, colonizaciones… La modernidad parecía traernos unos derechos humanos, tratados internacionales que pretendían afirmar la racionalidad del ser humano.

En nuestro imaginario, se construyó una idea de una comunidad europea, solidaria, cooperativa, con valores cristianos, con los valores revolucionarios de la igualdad, la fraternidad y la libertad. Una institución simbólica que se reafirmó recientemente con el premio nobel de la paz a la Unión Europea. Una ironía más de la historia, o de quien la institucionaliza, un premio que en varias campañas en internet se está pidiendo ya su retirada.

En estos días leemos artículos, vemos fotos, reportajes, pero lo que quizás más impacta son las experiencias en primera persona de personas que viven la experiencia en Lesbos. Llevados por la empatía, un hermoso sentimiento que si nos sumergimos en él, nos lleva a reconocernos en el otro, a querer colaborar, compartir, como está haciendo el diezmado pueblo griego, que comparte lo que tiene con sus hermanos sirios. Personas que llegan sufriendo, con sus hijos, dejando atrás sus casas, sus relaciones, su vida, a veces mucha de su familia, llegan pidiendo ayuda, pero la casta, los que han ganado dinero con la venta de armas, tienen miedo a perder algo de sus privilegios, se resisten a ajustarse los cinturones, a compartir.

Pero hay gente en toda Europa dispuesta a abrir las puertas de sus casas, de sus corazones, “donde comen dos, comen tres”, dice un dicho popular. …” Para leer el artículo completo pincha en este enlace  Seguir leyendo de Sur a Sur, nº 84: Las fronteras del corazón de Europa

Europa y los refugiados

Es urgente abrir y garantizar vías seguras para que las personas que huyen de la guerra y de la hambruna puedan hacerlo en la mejor de las circunstancias, porque la inexistencia de esas vías les obliga a arriesgar sus vidas. En este sentido se inscriben las manifestaciones del pasado sábado en más de 40 ciudades en España, entre ellas Málaga, y en más de 16 países, que exigen un ‘pasaje seguro’, safe passage, para las personas que se dirigen a suelo europeo. Y es que la actitud de Europa ante la mayor crisis de refugiados/as tras la Segunda Guerra Mundial, da cuenta de la ausencia de humanidad, responsabilidad y solidaridad. Es como si los valores fundacionales europeos fueran tirados por la borda y con ellos, de manera flagrante e impune.

caritas-con-los-refugiados-en-libia1Un botón de muestra de esta actitud desafortunada de la UE y que sólo puede calificarse de vergüenza son los 10.000 menores desaparecidos; nadie sabe dónde están. Pueden estar siendo violados, prostituidos, esclavizados en manos de una nueva organización criminal paneuropea de tráfico de personas. Según Save the Children, en 2015 entraron 26.000 niños sin acompañantes. 5.000 que llegaron solos han desaparecido en Italia. 1.000, en Suecia. Que sepamos. Una realidad absolutamente inaceptable que, según Europol, puede situar a niñas y niños en manos de redes de tráfico de personas. En la misma línea está la situación extremadamente preocupante de las mujeres que llegan a Europa huyendo de los conflictos pues el riesgo de que sufran violencia sexual y de género es altísimo. Seguir leyendo Europa y los refugiados

de Sur a Sur, nº 82: Xenofobia y solidaridad rivalizan en la Jungla de Calais

En una Europa a la deriva en relación a las personas refugiadas, las ONGs y organizaciones proinmigrantes venimos denunciando las medidas que están asumiendo algunos países europeos. Medidas que pasarán a la historia de la infamia por la terrible violación de derechos humanos que suponen. Dinamarca ha comenzado a confiscar el dinero en efectivo de las personas refugiadas que supere los 1.340 euros. Países como Suecia, Holanda y Finlandia han anunciado deportaciones masivas. Mientras el periódico británico The Independent denuncia que miembros, algunos de ellos uniformados, de una milicia armada de extrema derecha llevan a cabo una campaña de violencia sin precedentes contra los inmigrantes que están en  el llamado campo de la Jungla, en la localidad francesa de Calais. Y en muchas de nuestras fronteras se construyen muros y alambradas que impiden la entrada de quienes tienen pleno derecho a la circulación por vías legales y seguras, y a una adecuada acogida.

calais1Hemos escogido este botón de muestra de la situación en Calais a través del artículo “Xenofobia y solidaridad rivalizan en la Jungla de Calais” de Andrea Olea publicado recientemente en Diario Público.

Los actos racistas y las muestras de solidaridad se multiplican al mismo tiempo en Calais, la ciudad del norte de Francia convertida en última etapa para miles de refugiados que sueñan con llegar a Reino Unido. La manifestación que este fin de semana recorrió sus calles en apoyo a los emigrantes, terminó en altercados con la policía y varias detenciones, escenificando la tensión creciente que vive la localidad.

Vista desde el aire, la Jungla se asemeja a un inmenso mar de plástico azul y blanco. Situado a apenas cinco kilómetros de la ciudad francesa de Calais, frente al Canal de la Mancha, este asentamiento acoge a más de 7.000 emigrantes de una quincena de nacionalidades que esperan dar el salto definitivo a Inglaterra: afganos, sudaneses, sirios, etíopes, eritreos… un paseo entre sus calles enlodadas se convierte en un recorrido por un mapa de conflictos.

En este gigantesco poblado, formado por chabolas y precarias estructuras de madera, todo es extremo: el frío, el viento, el barro. La Jungla es como un ser vivo que respira, inspira y expira, engulle y escupe a personas de muy distintos orígenes con dos cosas en común: una odisea a sus espaldas hasta su llegada a Calais y el sueño de alcanzar Reino Unido, considerado la verdadera Tierra Prometida.

Las cifras oscilan, pero en los últimos meses el número de habitantes de la Jungla ha explotado: de 3.000 personas pasó a 10.000, y en la actualidad se estima que malviven en ella entre 7.000 y 8.000 habitantes.

PARA SEGUIR LEYENDO EL ARTÍCULO PINCHA EN ESTE ENLACE Seguir leyendo de Sur a Sur, nº 82: Xenofobia y solidaridad rivalizan en la Jungla de Calais

Contra la expulsión del jesuita Esteban Velázquez por parte de Marruecos

ASPA se une a las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía en la repulsa y denuncia por la expulsión por parte del Reino de Marruecos del sacerdote jesuita Esteban Velázquez y pedimos la intervención diplomática española para su vuelta a Nador.

CcpEl comunicado de las CCP de Andalucía dice así: “Las personas pertenecientes a las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía denunciamos la expulsión del sacerdote jesuita Esteban Velázquez por parte del reino de Marruecos y pedimos la intervención diplomática española para su vuelta a Nador.

El sacerdote jesuita Esteban Velázquez es una persona avezada a situaciones fronterizas de enorme gravedad y tensión, como la guerrilla en el Salvador. Desde hace tres años venía siendo responsable de la Delegación de migraciones del Arzobispado de Tánger en la ciudad de Nador, unos 15 kilómetros al sur de Melilla. El pasado 11 de enero le fue denegada la entrada a Marruecos y se le requisó su permiso de residencia marroquí, del que era titular, cuando intentaba entrar a través de Melilla.

Esteban ha sido silencioso, tenaz e incansable en la defensa de los derechos fundamentales y la atención humanitaria a las personas migrantes y refugiadas que se encuentran en tránsito por el norte de Marruecos como etapa final de su periplo migratorio hacia Europa. También realizaba una importante labor de inclusión social con los jóvenes marroquíes en riesgo de exclusión en la región.

Nos parece enormemente grave esta prohibición de entrada a una persona, que destaca por su insobornable defensa de los Derechos Humanos. Y muestra bien a las claras que la monarquía marroquí necesita todavía un largo recorrido para hacer efectivas libertades tan básicas como la religiosa, la de conciencia y la de expresión. Seguir leyendo Contra la expulsión del jesuita Esteban Velázquez por parte de Marruecos

de Sur a Sur, nº 81: Solidaridad con las/os refugiados/das de la República Centroafricana

Os presentamos el proyecto “Solidaridad con las/os refugiadas/os de la República Centroafricana” que con ilusión estamos empezando y que responde a la petición de ayuda que las Soeurs de Saint François de Assise, algunas de ellas voluntarias en uno de los campos de refugiados de Bangui (capital de la Republica Centroafricana), hicieron a ASPA en el viaje que hicimos a Togo en agosto de 2014.

Bangui
Aeropuerto de Bangui donde está ubicado uno de los campamentos de refugiados

Los Objetivos que perseguimos son:

  • Dar a conocer que también existen refugiados/das en el continente africano
  • Romper el estereotipo de que solo se da la realidad de refugiados/das mirando a Europa, pues las migraciones interafricanas son mayores y más permanentes que las que se dirigen a la UE.

El conflicto centroafricano:

Desde que alcanzara la independencia en 1960, la República Centroafricana (que cuenta con unos cinco millones de habitantes y es el séptimo país más pobre del mundo) fue durante años una pieza más en el juego de los intereses franceses en la región, lo que unido a la intensa pugna entre grupos rivales por el control del poder y los recursos naturales que abundan en su suelo, sobre todo diamantes pero también oro, uranio y petróleo, se tradujo en una sucesión de rebeliones y golpes de Estado que solían triunfar cuando eran apoyados o tolerados por la exmetrópoli. Un dato: de los siete presidentes que ha tenido el país, solo uno ha sido elegido en las urnas.

El penúltimo capítulo de esta agitada historia comenzó el 10 de diciembre de 2012, cuando los rebeldes del norte agrupados en torno al movimiento Seleka, hartos de esperar que se cumplieran las condiciones del último acuerdo firmado con el Gobierno en 2007, inician un imparable avance hacia la capital a donde llegan en marzo de 2013 derrocando al presidente François Bozizé y tomando el poder. (…) Seguir leyendo de Sur a Sur, nº 81: Solidaridad con las/os refugiados/das de la República Centroafricana