Archivo de la categoría: Sensibilización, incidencia politica y participación social

Trece presos políticos saharauis comienzan huelga de hambre en cárcel de Marruecos

Desde la Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz (ASPA) nos unimos a la Federación Andaluza de Asociaciones Solidarias con el Sahara (FANDASSahara) en apoyo a los presos políticos saharauis del llamado “Grupo de Gdeim Izik” que, cinco años y medio después de su detención arbitraria por las autoridades marroquíes de ocupación, tras el violento asalto al Campamento de la Dignidad, han comenzado el 1 de marzo una huelga de hambre indefinida para denunciar “las brutales condiciones de su encarcelamiento y reivindicar su libertad y la de su pueblo”.

FB_IMG_1420109309001 (1)Los prisioneros de Gdeim Izik fueron condenados en Rabat el 17 de febrero de 2013  a penas que van de 20 años a la cadena perpetua, por un tribunal militar ilegal de las fuerzas armadas marroquíes, algo que está expresamente prohibido por la Cuarta Convención de Ginebra relativa a la Protección de Personas Civiles en Tiempo de Guerra, y hasta por la propia Constitución del Reino de Marruecos.

Las detenciones de Gdeim Izik se remontan a octubre de 2010, cuando la Policía marroquí desmanteló por la fuerza lo que se conoció como el Campamento de la Dignidad, a las afueras de la capital El Aaiún, donde cerca de 28.000 mujeres y hombres saharauis se concentraron reclamando el respeto de sus derechos y libertades fundamentales. Cinco saharauis asesinados, entre ellos un menor de edad, y un total de 25 activistas fueron condenados.

Los presos políticos saharauis que a día de hoy siguen encarcelados en la cárcel marroquí de Salé (Rabat / Marruecos), lo están a miles de kilómetros del Sahara occidental, lo que supone un sufrimiento adicional para sus familias.

La Federación Andaluza de Asociaciones Solidarias con el Sahara (FANDASSahara) reclamamos la liberación inmediata de todos los presos políticos saharauis, y se declare la nulidad de las sentencias ya que el proceso judicial fue realizado a personas civiles por un tribunal militar, y además tal y como atestiguaron numerosos observadores internacionales, el desarrollo del mismo estuvo plagado de hechos irregulares como el uso de la tortura sistemática para arrancar confesiones a los detenidos.

Nos sumamos a las muestras de apoyo internacional con los trece presos políticos saharauis del “Grupo Gdeim Izik” que han entrado en huelga de hambre, y animamos e impulsamos una decidida acción ciudadana frente a la impunidad con la que actúa el estado marroquí, exigiendo a las Naciones Unidas, y en concreto a su Secretario General, Banki Moon, actualmente de visita oficial en la zona, a asumir con urgencia un posicionamiento claro de rechazo ante los hechos denunciados y el flagrante olvido en que se deja reiteradamente el expediente de los derechos humanos en el Sáhara Occidental.

Los 13 presos políticos saharauis que han entrado en huelga de hambre indefinida son: Naama Asfari, Ahmed Sbai, Brahim Ismaili, Sidahmed Lemjayed, Hassanna Dah, Bachir Jadda, Mohamed Embarek Lefkir, Abdalla Toubali, Abdalla Bahah, Mohamed Bani, Mohamed Buriyal, Mohamed Bachir Butenguiza y Chej Banga.

Europa y los refugiados

Es urgente abrir y garantizar vías seguras para que las personas que huyen de la guerra y de la hambruna puedan hacerlo en la mejor de las circunstancias, porque la inexistencia de esas vías les obliga a arriesgar sus vidas. En este sentido se inscriben las manifestaciones del pasado sábado en más de 40 ciudades en España, entre ellas Málaga, y en más de 16 países, que exigen un ‘pasaje seguro’, safe passage, para las personas que se dirigen a suelo europeo. Y es que la actitud de Europa ante la mayor crisis de refugiados/as tras la Segunda Guerra Mundial, da cuenta de la ausencia de humanidad, responsabilidad y solidaridad. Es como si los valores fundacionales europeos fueran tirados por la borda y con ellos, de manera flagrante e impune.

caritas-con-los-refugiados-en-libia1Un botón de muestra de esta actitud desafortunada de la UE y que sólo puede calificarse de vergüenza son los 10.000 menores desaparecidos; nadie sabe dónde están. Pueden estar siendo violados, prostituidos, esclavizados en manos de una nueva organización criminal paneuropea de tráfico de personas. Según Save the Children, en 2015 entraron 26.000 niños sin acompañantes. 5.000 que llegaron solos han desaparecido en Italia. 1.000, en Suecia. Que sepamos. Una realidad absolutamente inaceptable que, según Europol, puede situar a niñas y niños en manos de redes de tráfico de personas. En la misma línea está la situación extremadamente preocupante de las mujeres que llegan a Europa huyendo de los conflictos pues el riesgo de que sufran violencia sexual y de género es altísimo. Seguir leyendo Europa y los refugiados

de Sur a Sur, nº 82: Xenofobia y solidaridad rivalizan en la Jungla de Calais

En una Europa a la deriva en relación a las personas refugiadas, las ONGs y organizaciones proinmigrantes venimos denunciando las medidas que están asumiendo algunos países europeos. Medidas que pasarán a la historia de la infamia por la terrible violación de derechos humanos que suponen. Dinamarca ha comenzado a confiscar el dinero en efectivo de las personas refugiadas que supere los 1.340 euros. Países como Suecia, Holanda y Finlandia han anunciado deportaciones masivas. Mientras el periódico británico The Independent denuncia que miembros, algunos de ellos uniformados, de una milicia armada de extrema derecha llevan a cabo una campaña de violencia sin precedentes contra los inmigrantes que están en  el llamado campo de la Jungla, en la localidad francesa de Calais. Y en muchas de nuestras fronteras se construyen muros y alambradas que impiden la entrada de quienes tienen pleno derecho a la circulación por vías legales y seguras, y a una adecuada acogida.

calais1Hemos escogido este botón de muestra de la situación en Calais a través del artículo “Xenofobia y solidaridad rivalizan en la Jungla de Calais” de Andrea Olea publicado recientemente en Diario Público.

Los actos racistas y las muestras de solidaridad se multiplican al mismo tiempo en Calais, la ciudad del norte de Francia convertida en última etapa para miles de refugiados que sueñan con llegar a Reino Unido. La manifestación que este fin de semana recorrió sus calles en apoyo a los emigrantes, terminó en altercados con la policía y varias detenciones, escenificando la tensión creciente que vive la localidad.

Vista desde el aire, la Jungla se asemeja a un inmenso mar de plástico azul y blanco. Situado a apenas cinco kilómetros de la ciudad francesa de Calais, frente al Canal de la Mancha, este asentamiento acoge a más de 7.000 emigrantes de una quincena de nacionalidades que esperan dar el salto definitivo a Inglaterra: afganos, sudaneses, sirios, etíopes, eritreos… un paseo entre sus calles enlodadas se convierte en un recorrido por un mapa de conflictos.

En este gigantesco poblado, formado por chabolas y precarias estructuras de madera, todo es extremo: el frío, el viento, el barro. La Jungla es como un ser vivo que respira, inspira y expira, engulle y escupe a personas de muy distintos orígenes con dos cosas en común: una odisea a sus espaldas hasta su llegada a Calais y el sueño de alcanzar Reino Unido, considerado la verdadera Tierra Prometida.

Las cifras oscilan, pero en los últimos meses el número de habitantes de la Jungla ha explotado: de 3.000 personas pasó a 10.000, y en la actualidad se estima que malviven en ella entre 7.000 y 8.000 habitantes.

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La justicia falló en contra de los demandantes por contaminación en la Amazonía ecuatoriana

A los pobladores de Pacayacu, en Sucumbíos, solo les queda la esperanza que la justicia internacional falle a su favor en una demanda por contaminación ambiental contra Petroamazonas. El juicio lo perdieron en su propio país, pero subsisten sus testimonios sobre el absurdo de sobrevivir a la pobreza y a la contaminación. Pacayacu es una de la zonas en las que esta trabajando nuestro socio Clínica Ambiental.

Contra la expulsión del jesuita Esteban Velázquez por parte de Marruecos

ASPA se une a las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía en la repulsa y denuncia por la expulsión por parte del Reino de Marruecos del sacerdote jesuita Esteban Velázquez y pedimos la intervención diplomática española para su vuelta a Nador.

CcpEl comunicado de las CCP de Andalucía dice así: “Las personas pertenecientes a las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía denunciamos la expulsión del sacerdote jesuita Esteban Velázquez por parte del reino de Marruecos y pedimos la intervención diplomática española para su vuelta a Nador.

El sacerdote jesuita Esteban Velázquez es una persona avezada a situaciones fronterizas de enorme gravedad y tensión, como la guerrilla en el Salvador. Desde hace tres años venía siendo responsable de la Delegación de migraciones del Arzobispado de Tánger en la ciudad de Nador, unos 15 kilómetros al sur de Melilla. El pasado 11 de enero le fue denegada la entrada a Marruecos y se le requisó su permiso de residencia marroquí, del que era titular, cuando intentaba entrar a través de Melilla.

Esteban ha sido silencioso, tenaz e incansable en la defensa de los derechos fundamentales y la atención humanitaria a las personas migrantes y refugiadas que se encuentran en tránsito por el norte de Marruecos como etapa final de su periplo migratorio hacia Europa. También realizaba una importante labor de inclusión social con los jóvenes marroquíes en riesgo de exclusión en la región.

Nos parece enormemente grave esta prohibición de entrada a una persona, que destaca por su insobornable defensa de los Derechos Humanos. Y muestra bien a las claras que la monarquía marroquí necesita todavía un largo recorrido para hacer efectivas libertades tan básicas como la religiosa, la de conciencia y la de expresión. Seguir leyendo Contra la expulsión del jesuita Esteban Velázquez por parte de Marruecos