Moción del Ayuntamiento de Granada contra el acuerdo Unión Europea – Turquía

Hoy, 24 de junio, el Ayuntamiento de Granada ha aprobado con el apoyo de PSOE, IU, Vamos Granada y Ciudadanos y la abstención del PP  la siguiente moción para que el Ayuntamiento de Córdoba manifieste su desacuerdo con el acuerdo firmado entre la Unión Europea y Turquía sobre refugiados y migrantes

0ef97e96-4536-4f88-bd85-4fa81c6654e7 MOCION AL AYUNTAMIENTO DE GRANADA

AL PLENO DEL AYUNTAMIENTO DE GRANADA, AL ALCALDE DE GRANADA Y A TODOS LOS PORTAVOCES DE LOS GRUPOS POLÍTICOS

Don Jesús Antonio Montes Montes, con DNI 44 296 663C, representante legal de la delegación en Granada de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, en representación la Red Granadina por la Acogida y el Refugio, integrada por las siguientes entidades:

  • Accionenred – Granada
  • Adobe Arquitectura Y Compromiso Social
  • AI Granada
  • Alianza por la Solidaridad
  • ASCUA
  • Asociación granadina Ecológica-gastronómica-cultural La brújula de momo
  • Asociación pro Derechos Humanos de Andalucía – Granada
  • Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz (ASPA) 
  • Caritas Chana
  • Centro social adultos Zaidín
  • Comunidades Cristianas Populares
  • CONGRA
  • Ecologistas en Acción
  • Granada Acoge
  • Granada Laica
  • Iberoamericamigrante
  • JOC  Granada
  • La ciudad accesible
  • Marchas por la dignidad
  • Oxfam Intermon
  • Plataforma BDS Granada
  • Plataforma Granada Abierta
  • Plataforma Zona Norte
  • Setem AndalucÍa -Granada
  • Vivienda Digna Granada

y al amparo de lo dispuesto en el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, presenta para su aprobación la siguiente moción para que el Ayuntamiento de nuestra ciudad manifieste su desacuerdo con el acuerdo firmado entre la Unión Europea y Turquía sobre refugiados y migrantes

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Los pasados 17 y 18 de marzo, la Unión Europea y Turquía adoptaron un acuerdo que supuestamente pretendía solucionar lo que se vienen denominando la « crisis migratoria ». Desgraciadamente este acuerdo ignora obligaciones internacionales de la UE,  utilizando  toda una argucia jurídica en menoscabo de los derechos fundamentales  y de una Convención de Ginebra poco defendida por el Alto Comisionario para los Refugiados.

El gobierno de España en funciones ha permitido y apoyado este  acuerdo que vulnera los derechos de los refugiados en contra de la posición acordada por el Parlamento que exigía garantías en el respeto de las leyes de protección internacional. Así, frente a la posición consensuada de todos los partidos en el Parlamento, y frente a una enorme movilización ciudadana, el Gobierno en funciones ha participado en un acuerdo con Turquía que mercadea con miles de personas a cambio de concesiones políticas y económicas.

El acuerdo no contiene compromisos concretos para incrementar el reasentamiento o para ofrecer rutas legales y seguras para las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo. La excusa de crear una solución que acabe con el tráfico de personas, reasentando a una persona por cada una de las devueltas a suelo turco, crea un falso discurso. Como consecuencia de esta propuesta, precisamente lo que se fomentará es que las personas tomen otras rutas más peligrosas.

13466151_1358839127464154_1629746870718032313_nFrente a esto es necesario una alternativa humana, legal y responsable, basada en el reasentamiento incondicional de personas refugiadas con un número de plazas disponibles suficientes. Y esto sólo es posible con  una voluntad política de los países de la UE para hacer que el sistema de reubicación funcione de manera respetuosa con la legislación internacional y los derechos humanos.

La propuesta de que por cada persona refugiada siria que sea devuelta a Turquía desde Grecia la UE acepte a otra también siria enviada desde Turquía es inmoral y carece de fundamento jurídico sostenible. Supone que para que la UE acepte a un refugiado, previamente otra persona, a la que se expulsará, ha debido jugarse la vida para llegar a Grecia desde Turquía.

Las personas solicitantes de asilo tienen derecho a procedimientos de asilo individualizados y con todas las garantías. Sin embargo, el acuerdo entraña el riesgo de las expulsiones colectivas, ya que no se explica bien cómo van a poder evaluarse de manera significativa y con todas las garantías jurídicas suficientes las solicitudes individuales en procedimientos de asilo acelerados. Ya ha habido denuncias de algunas ONG presentes en la zona.

Por otra parte, miles de personas refugiadas y solicitantes de asilo que proceden de lugares que no son Siria, como son afganos o iraquíes, que representan, junto con los sirios, el 90% de las llegadas a Grecia, se enfrentan a grandes obstáculos para acceder al asilo. Aunque se ha indicado que no serán devueltas a Turquía, no existen garantías en el acuerdo para que así sea, y no la protección legal internacional  vaya a ser efectiva. Las devoluciones sumarias no solo son contrarias al derecho internacional sino también a la legislación nacional turca.

Más allá de que Turquía acoja ya a casi tres millones de refugiados sirios, los dirigentes europeos la designan  como responsable y a la vez como socio privilegiado. Para eso no dudan en cerrar los ojos sobre las derivas autoritarias de Erdogan, que ha lanzado una verdadera guerra civil contra una parte de su población, los Kurdos, y de utilizar todos los medios para acallar a sus oponentes políticos. Hoy Turquía no es un país seguro  ni para sus propios ciudadanos ni para los refugiados. La UE está dispuesta a todas las maniobras jurídicas para que Erdogan acepte limitar las salidas hacia Grecia, que permita patrullar a la OTAN , transformada en una agencia de vigilancia de las fronteras europeas, en sus aguas territoriales y que acepte readmitir en su territorio a  los exiliados que han pasado por Turquía y hayan sido expulsados de Grecia. El nivel de ceguera política, de desprecio de los derechos fundamentales y la bajeza moral de los negociadores de la UE es tal que prevén cambiar la reinstalación en la UE de los demandantes de asilo que viven en la mayor precariedad en Turquía a cambio de la aceptación por esta última de un contingente equivalente de personas que ya se encuentran en busca de asilo y refugio en Grecia Seguir leyendo Moción del Ayuntamiento de Granada contra el acuerdo Unión Europea – Turquía

El naufragio de Europa, nuestro naufragio

Cuando el 20 de junio celebramos el día del refugiado, bajo el impacto del reciente acuerdo UE-Turquía, cuyo objetivo, sin tapujos, ha sido ‘que no lleguen’, viene a la memoria el regusto amargo del viejo poema: primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada.

Sin títuloNadie que dijera nada. Es como si a los numerosos naufragios de personas en el Mediterráneo se añadiría el naufragio de los valores éticos y los compromisos internacionales trabajados durante años. El punto final de un largo proceso de desencuentro de las políticas europeas con la realidad migratoria. Como el que ocurrió en los años 90 cuando España impetró ayuda y cooperación a la UE cuando nuestras costas recibían pateras y cayucos cargados de personas que huían del hambre y la desolación en África, pero también de la privación de sus derechos fundamentales o de las múltiples guerras que asolaban y asolan el continente. La UE dijo que era una cuestión de índole nacional y nos concedieron algunas migajas presupuestarias y cierta colaboración simbólica de la agencia Frontex.

Nadie que dijera nada, como cuando hace unos años, con el hundimiento, inducido, en gran parte, por intereses geoestratégicos, del estado en Libia y la inestabilidad en Egipto y Túnez, lanchas y barcos llenos de seres humanos que huían de la guerra y la miseria intentaban llegar a las costas de Malta y principalmente Italia, muriendo muchas veces en el intento. Ya se nos ha olvidado en nuestra sociedad líquida (Bauman) la masacre de Lampedusa. La UE, con especial énfasis alguno de sus miembros, dijeron que era una cuestión básicamente nacional.

Es como si volviéramos a 1938, cuando representantes de 32 Estados occidentales se reunieron en un bonito hotel de la ciudad de Evian, al sur de Francia, para discutir sobre el problema de los refugiados judíos víctimas de las políticas discriminatorias del régimen nazi. Evian es ahora famosa por sus aguas, pero en aquel momento, los portavoces se encontraron para deliberar si aceptar un mayor o menor número de refugiados judíos, que escapaban de persecuciones en Alemania y Austria. Después de varios días de negociación, la mayoría de países, incluido Gran Bretaña, decidieron no hacer nada. El acuerdo UE-Turquía ha sido como un eco del fracaso de Evian.

En toda Europa, los líderes se han saltado la convención de los refugiados de 1951, un documento histórico, en parte inspirado por los fallos de Evian, para justificar la devolución de refugiados sirios a Turquía, país donde la mayoría no puede trabajar legalmente, a pesar de los cambios legislativos recientes. Un país que también deporta refugiados de vuelta a Siria, y donde permanentemente se les empuja hacia la frontera. Seguir leyendo El naufragio de Europa, nuestro naufragio

Luís Pernía premio a la Defensa de los Valores Humanos de la FSU

El patrono de la Fundación Social Universal, Francisco Casero, junto con el coordinador de la entidad, Juan Manuel Márquez, han dado a conocer los nombres de los dos galardonados con los premios de la entidad de este año.

528916_109293369203455_351402634_nMontilla, 09 de junio de 2016. El patronato de la Fundación Social Universal acordó premiar en esta edición a Luis Pernía Ibáñez y a Alfonso Molina Dorado en las modalidades de Defensa de los Valores Humanos y Defensa del Medio Ambiente respectivamente.

A Luis Pernía, actualmente presidente de la Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz (ASPA), se le reconoce su compromiso social por causas tan justas como la lucha contra la pobreza y la guerra o la solidaridad con la población inmigrante y refugiada. Por su parte, Alfonso Molina, setentagenario hortelano cordobés, se le premia su labor en la conservación y divulgación de la biodiversidad agrícola de nuestros cultivos. La Fundación Social Universal reconoce en ambos premiados los valores que dieron origen a estos galardones; valores como justicia, paz, igualdad, participación y sostenibilidad.

Luis Pernía, aunque natural de un pueblo de Burgos (Mahamud), se ha formado y trabajado la mayor parte de su vida en Málaga. Este licenciado en filosofía y ciencias de la educación y diplomado en fisioterapia y enfermería por la Universidad de Málaga, trabajador durante 30 años de la Unidad de Diálisis del Hospital Carlos Haya de Málaga, participó muy activamente en el movimiento sindical de los años sesenta y formó parte de esos primeros curas obreros que quedaron cautivados con las directrices del Concilio Vaticano II y su opción preferencial por los pobres.

En 1978 funda el Comité de Solidaridad con Centroamérica y, casi diez años más tarde, junto con otro grupo de voluntarios, crea la primera ONG andaluza con fines de cooperación con Latinoamérica y África, la Asociación ASPA, de la que actualmente es presidente. En estos casi 30 años de historia han acompañado y apoyado, mediante proyectos de cooperación internacional y/o campañas de sensibilización en Andalucía a comunidades y colectivos sociales de más de 20 países, sobre todo americanos y africanos, pero también en Andalucía.

También es presidente de la Plataforma de Solidaridad con los Inmigrantes de Málaga y está presente habitualmente en las movilizaciones contra la guerra, en las marchas en favor de la solidaridad internacional  y en apoyo al pueblo palestino o saharaui,  entre otras causas. Actualmente está muy implicado en atender y denunciar la situación de la población que huye del drama de la pobreza y de la guerra, buscando asilo y refugio en Europa.

El galardonado por la Defensa de los Valores Humanos es además es una persona muy querida y reconocida por la fundación, y fiel colaborador en muchas de nuestras actividades como jurado de los premios, ponente en charlas o articulista de nuestra revista. Cuenta en su haber con reconocimientos tan importantes como el primer premio provincial de solidaridad internacional y derechos humanos de la Diputación de Málaga o el Premio Andalucía sobre Migraciones. Seguir leyendo Luís Pernía premio a la Defensa de los Valores Humanos de la FSU

De sur a Sur, nº 90: Otro golpe mortal a la Cooperación española

En 2013 la ONU advertía que España era el país que más había recortado en Ayuda al Desarrollo. España fue el país que más redujo su contribución en 2012 (un 49,7%, que se une al 32,7% de 2011). Esto la situaba en los mismos niveles que había en 1981, cuando EspAMP_9062ña fue considerado país donante por primera vez en la historia.

Esos recortes ha motivado que las ONGD hayamos denunciado que la Ayuda Oficial al Desarrollo descienda a niveles de hace 30 años. Poco a poco, pero año tras año y de forma continua se han ido produciendo los reiterados tijeretazos del Gobierno del Partido Popular en los fondos de Cooperación y Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). A modo de ejemplo, en octubre de 2012, el Ejecutivo de Mariano Rajoy redujo un 13,3% el presupuesto del Ministerio de Exteriores y Cooperación. En total, desde 2009, el recorte acumulado asciende a un 73%, lo que supone “el desmantelamiento de una política pública con más de 30 años de existencia”. De hecho en un comunicado de denuncia de la Coordinadora Estatal de ONG para el Desarrollo añadía también que la cuantía total destinada a este sector, 1.300 millones de euros, equivale a cantidades habituales hace 30 años. Dicho presupuesto “supondrá aproximadamente el 0,12% de la Renta Nacional Bruta, lo que sitúa la AOD a niveles de 1981”.

En la 68º asamblea de Naciones Unidas Mariano Rajoy decía “A medida que crezca la economía española, el Gobierno volverá a apoyar una inversión en cooperación al desarrollo generosa, inteligente y eficaz”. No se puede dudar de que esa sea su intención, pero lo cierto es que no se corresponde con la realidad. Al menos con la realidad que vende el Gobierno en cuanto a previsiones de crecimiento económico. Si ya la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría anunciaba con orgullo sus previsiones de un crecimiento del 0,7% en la economía para 2014, esta mejoría no se vio contemplada en la partida destinada a Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en las cuentas para 2014.

Esta partida ha vuelto a ser reducida otro año más. Concretamente 234 millones de euros menos que en los presupuestos del año anterior. España ese año destino sólo 1.814,98 millones de euros a Cooperación y Desarrollo, un 0,17% de la Renta Nacional Bruta (RNB), equiparable al Producto Interior Bruto (PIB).

Para leer el artículo completo pincha en este enlace

 

Además de este artículo puedes encontrar información de:

  • La exposición Amazonía, Sumaq Kawsay estará del 10 al 21 de junio en el IES La Laguna de El Padul (Granada)
  • La participación de ASPA en el Festival PA-TA-TA de Granada:
  • De la presentación del Libro “Contra el Olvido” de Teresa Aranguren en Granada
  • De los actos organizados con motivo del Día Mundial de lxs Refugiadxs en Granada
  • De la conferencia “Consideraciones sobre la situación de personas inmigrantes y refugiadas en la frontera de Melilla – Nador” de Esteban Velázquez en Málaga
  • De las Jornadas de Elaboración del Plan Municipal de Paz y Solidaridad del Ayuntamiento de Córdoba
  • Del premio a la Defensa de los Valores de la Fundación Social Universal a nuestro presidente Luís Pernía Ibañez
  • Del concierto solidario de Aziza Brahim por la libertad y la independencia del Sahara en Málaga
  • De las actividades deASPA dentro de las Fiestas de la Chana (Granada)

Y para finalizar os queremos recomendar el vídeo “Recuperando la alegría”, elaborado por la Clínica Ambiental dentro del proyecto “Mujeres, campesinos e indígenas productivas/es agroecológicos, comercializando en la Amazonía Norte. (Ecuador)” financiado por la Diputación de Córdoba, Clínica Ambiental y ASPA y que finalizo el pasado 31 de marzo.

“La solidaridad derriba fronteras”

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Un año más Córdoba Solidaria, de la que formamos parte, celebra la Feria de la Solidaridad con la idea de que la Solidaridad derriba fronteras. Los flujos migratorios internacionales se han convertido en uno de los mayores fenómenos sociales de nuestro tiempo. Pero estos movimientos tienen dos caras: la de la ciudadanía Occidental que recorre el mundo con todas las fronteras abiertas para conocer culturas, hacer negocios o turismo, y la de millones de personas que huyen de la guerra, la miseria y el hambre buscando una oportunidad de vida mejor con las fronteras de los países capitalistas cerradas.

Y es que el estilo de vida Occidental, y en especial, el modelo de desarrollo que lo sustenta, basado en principios neoliberales que inspiran las políticas de la Unión Europea y organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, es insostenible desde el punto de vista humano, social, cultural y ambiental. Un estilo basado en un modelo que garantiza el bienestar de unas pocas personas y condena a la miseria y la pobreza a muchas; un modelo que explota, desahucia, excluye, depreda, precariza… recursos naturales y humanos no puede ser defendido por quienes creemos que un mundo más justo para todas y todos es posible, siendo respetuosos con los derechos de las personas y con la vida. Desde Córdoba Solidaria nos posicionamos a favor de un modelo solidario y sustentable en el que no existan las fronteras, sino el respeto a los derechos de las personas.

Mucha de la gente que migra de su tierra es a causa de guerras y conflictos asociados al control del agua, el petróleo, el territorio y otros recursos naturales, consumidos, o más bien sobreconsumidos y sobreexplotados por las sociedades capitalistas; la Historia reciente nos ha demostrado que muchos gobiernos del mundo, especialmente de Occidente, Europa y Estados Unidos principalmente, no han tenido ningún pudor en ocasionar guerras y conflictos en diferentes partes del mundo con el fin de garantizarse el suministro de materias primas que les permitiesen mantener su estilo de vida, respondiendo así a los intereses de las grandes empresas multinacionales.

Afirmamos que la inestabilidad de Oriente Medio, y la situación de países como Siria, de los que huyen millones de personas por la guerra, es a causa de la política económica de los países capitalistas, y para colmo, cuando estas personas nos piden auxilio nuestros gobiernos se lo niegan, cerrando las fronteras europeas y lo que es peor aún sellando un Acuerdo con Turquía para devolverles a la guerra y a la miseria de su país. La Humanidad se ahoga en el mediterráneo y Europa desoye su llanto. El Gobierno de España no ha levantado la voz en contra de estas políticas y, muy al contrario, ha cerrado sus fronteras no respetando el derecho de asilo de las personas refugiadas. Desde la sociedad civil nos solidarizamos con la situación de las personas refugiadas y pedimos, nuevamente, un ¡Pasaje Seguro YA!. Esperamos que no sólo la Historia condene esta actitud de la Unión Europea, sino que sean los Tribunales Internacionales de Derechos Humanos quiénes lo hagan por no respetar el derecho humano de asilo de los miles de personas refugiadas que llegan a nuestras fronteras.

Desde la XXIV Feria de la Solidaridad de Córdoba, las organizaciones que formamos parte de la Coordinadora de Colectivos Sociales “Córdoba Solidaria” queremos reivindicar el derecho a la paz como derecho humano fundamental e instamos a la ciudadanía europea, en especial a las cordobesas y los cordobeses, a derribar fronteras con nuestra solidaridad; solidaridad que se debe reflejar en lo cotidiano, en nuestras formas de relacionarnos con los demás, respetando y acogiendo a personas de otras culturas, a través de un consumo responsable con las condiciones de vida de productores y trabajadores y con la salud del planeta, en nuestra condena pública contra aquellos que siguen defendiendo un mundo ideado para la felicidad de unos pocos y el sufrimiento de los muchos; porque en definitiva el lugar en el que nacemos no lo elegimos y, por ello, no debería ser motivo para condenarnos a la pobreza o la exclusión; debemos ser capaces de hacer realidad un mundo para ser vivido en paz, tanto para las generaciones presentes como para las futuras; derribar fronteras con nuestra solidaridad es un buen comienzo. Por eso decimos alto y claro

¡Bienvenidas personas refugiadas! Nuestros derechos son los vuestros.